Arancini al ragú blanco

Los arancini, o arancine según el área de Sicilia a la que se haga referencia, son esferas de arroz rellenas, empanadas y fritas. Tradicionalmente contienen un ragú de carne, pero en este caso prepararemos una versión con ragú blanco, es decir, sin salsa de tomate. Aquí está la receta:

Ingredientes

Para el arroz:

  • 500 g de arroz para risottos (como el Arborio o el Carnaroli)
  • 1,2 litros de caldo de pollo o vegetal
  • 2 sobrecitos de azafrán
  • 50 g de mantequilla
  • 100 g de parmesano rallado

Para el ragú blanco:

  • 300 g de carne picada (mezcla de ternera y cerdo)
  • 1 zanahoria pequeña
  • 1 tallo de apio
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 hoja de laurel
  • 100 ml de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra
  • Un puñado de guisantes (opcional)

Para el rebozado y fritura:

  • 2 huevos
  • Pan rallado c.s.
  • Harina c.s.
  • Aceite para freír

Preparación

  1. Comienza cocinando el arroz: lleva a ebullición el caldo y disuelve el azafrán. Cocina el arroz en el caldo con azafrán hasta que esté al dente. Una vez cocido, retíralo del fuego, añade la mantequilla y el parmesano rallado y mezcla bien. Extiende el arroz sobre una superficie para que se enfríe más rápido.

  2. Prepara el ragú blanco: pica finamente la zanahoria, la cebolla y el apio y sofríelos en aceite caliente hasta que estén dorados. Añade la carne picada, sube el fuego y dórala bien. Desglasa con el vino blanco y deja evaporar. Añade la hoja de laurel, sal y pimienta y cocina a fuego lento durante unos 30 minutos. Si te gusta, puedes añadir también los guisantes.

  3. Cuando el arroz y el ragú estén fríos, procede a formar los arancini. Toma una porción de arroz (aproximadamente un puñado), forma un hueco en el centro e introduce un poco de ragú. Cubre con más arroz y moldea el arancino en forma redonda o ligeramente alargada.

  4. Prepara platos con harina, huevo batido y pan rallado. Pasa cada arancino primero por la harina, luego por el huevo y finalmente por el pan rallado.

  5. Fríe los arancini en aceite caliente hasta que estén dorados. Escúrrelos sobre papel absorbente y sírvelos calientes.

Recuerda que los arancini son un plato muy versátil, por lo que puedes personalizar el relleno según los gustos o según lo que tengas disponible en casa. Por ejemplo, podrías usar jamón cocido en dados o mozzarella en trocitos para un toque diferente.

Arancini al ragù bianco