Arancini con crema de brócoli y gorgonzola

Los arancini con crema de brócoli y gorgonzola son un plato que une la tradición siciliana de los arancini con el sabor intenso y cremoso del gorgonzola y la delicadeza de los brócolis. Aquí está la receta para preparar esta variante del clásico arancino.

Ingredientes

  • 300g de arroz para risotto (como Carnaroli o Arborio)
  • 1 cebolla pequeña
  • Caldo vegetal c.s.
  • 200g de brócoli
  • 150g de gorgonzola dulce
  • 50g de parmesano rallado
  • 1 huevo
  • Pan rallado c.s.
  • Harina c.s.
  • Aceite para freír

Preparación

  1. Comience preparando el risotto. Pique finamente la cebolla y dórela con un hilo de aceite en una sartén grande hasta que se vuelva transparente. Añada el arroz y tuéstelo durante un par de minutos.
  2. Agregue gradualmente el caldo vegetal caliente, removiendo con frecuencia, hasta que el arroz esté cocido pero aún al dente.
  3. Una vez listo, retire del fuego e incorpore el parmesano. Extienda el risotto sobre una bandeja para que se enfríe más rápido.
  4. Mientras tanto, limpie los brócolis, córtelos en ramitos y cuézalos en agua hirviendo con sal durante unos 7-8 minutos o hasta que estén tiernos. Escúrralos y tritúrelos hasta obtener una crema.
  5. Mezcle la crema de brócoli con el gorgonzola desmenuzado hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa. Si es necesario, añada un poco de leche para alcanzar la consistencia deseada.
  6. Tome un poco de arroz enfriado, haga una cavidad y coloque en el centro una cucharada de crema de brócoli y gorgonzola, luego cierre con más arroz formando una bola. Continúe así hasta terminar todos los ingredientes.
  7. Pase cada arancino por la harina, luego por el huevo batido y finalmente por el pan rallado, asegurándose de que estén bien cubiertos.
  8. En una olla, caliente abundante aceite y fría los arancini hasta que estén dorados y crujientes.
  9. Escúrralos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite antes de servirlos.

Curiosidades

Arancini, cuyo nombre deriva de la forma y el color que recuerdan pequeñas naranjas, se rellenan tradicionalmente con ragú, guisantes y mozzarella. Con esta variante, demostramos la versatilidad de este plato que se presta a infinitas reinterpretaciones. El gorgonzola ofrece un sabor intenso y una excelente cremosidad que combina perfectamente con la dulzura de los brócolis, creando una combinación sorprendente y deliciosa.