Arancini con mortadela y pistachos
26/11/2023Preparar los arancini con mortadela y pistachos es una fantástica variación que une los sabores clásicos sicilianos con un toque de originalidad. Aquí tienes la receta para elaborar este delicioso plato:
Ingredientes
- 300 g de arroz para risotto (Carnaroli o Arborio)
- 1 litro de caldo vegetal
- 100 g de mantequilla
- 50 g de parmesano rallado
- 2 huevos
- 150 g de mortadela, cortada en cubitos
- 100 g de pistachos pelados y picados
- 100 g de harina
- Pan rallado c.s.
- Aceite para freír
- Sal y pimienta c.s.
Preparación
- Comience cocinando el arroz: derrita la mitad de la mantequilla en una olla grande y tueste el arroz durante unos minutos hasta que quede translúcido. Añada el caldo vegetal caliente poco a poco, dejando que el arroz absorba el líquido antes de agregar más. Continúe hasta que el arroz esté cocido pero aún al dente.
- Apague el fuego, incorpore el parmesano rallado, el resto de la mantequilla, rectifique de sal y pimienta y deje enfriar completamente el risotto, preferiblemente en el frigorífico.
- Una vez que el arroz esté frío, añada uno de los dos huevos previamente batidos y mezcle bien para integrar.
- Tome una porción de arroz y aplástela en la palma de la mano, coloque en el centro unos cubitos de mortadela y un poco de pistachos picados, luego cierre con más arroz formando una bola.
- Pase los arancini primero por el otro huevo batido, luego por la harina y finalmente por el pan rallado, asegurándose de que queden completamente cubiertos.
- Fría los arancini en aceite caliente hasta que estén dorados y crujientes por todos los lados.
- Escurra los arancini sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Curiosidades
Los arancini, como muchos platos tradicionales sicilianos, tienen orígenes antiquísimos. El nombre deriva de su forma y color, que recuerdan a pequeñas naranjas, y se han convertido en un símbolo de la comida callejera de la isla. La variante con mortadela y pistachos une el sabor robusto del embutido con el gusto ligeramente dulce y característico de los pistachos, muy usados en la cocina siciliana.
Sírvalos calientes como sabroso entrante o como plato principal, acompañados quizá de una copa de vino blanco fresco. ¡Buen provecho!