Bizcocho salado al parmesano

El bizcocho salado es una variación sabrosa y versátil que puede utilizarse como base para tartas saladas o para aperitivos creativos. La versión con parmesano será rica y aromática. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 100 g de harina 00
  • 4 huevos (medianos)
  • 100 g de parmesano rallado
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de pimienta (opcional)
  • Una pizca de nuez moscada (opcional)
  • Una cucharadita de levadura en polvo para preparaciones saladas (opcional)

Preparación

  1. Batir los huevos: Precaliente el horno a 180 °C. En un bol grande, monte los huevos con una pizca de sal hasta que estén claros y espumosos. Si tiene un robot de cocina o una batidora eléctrica, le facilitarán la tarea.

  2. Ingredientes secos: En un bol aparte, mezcle la harina tamizada con el parmesano rallado hasta que se integren completamente. Si lo desea, puede añadir una pizca de pimienta y nuez moscada para enriquecer aún más el sabor.

  3. Incorporar los ingredientes: Añada con delicadeza la mezcla de harina y parmesano a los huevos montados, procurando incorporarlos de abajo hacia arriba para no desmontar la preparación. Si ha optado por usar levadura, este es el momento de incorporarla.

  4. Cocción: Forre un molde con papel de horno y vierta la masa, nivelándola con una espátula. Hornee durante unos 20 minutos o hasta que el bizcocho esté dorado y, al pincharlo con un palillo, este salga limpio.

  5. Enfriamiento: Saque del horno y deje enfriar completamente antes de utilizarlo como base para su tarta salada o cortarlo a su gusto.

Nota:

El bizcocho salado al parmesano es perfecto para rellenarlo con crema de quesos, embutidos, verduras a la plancha o lo que sugiera su imaginación. Una idea podría ser alternarlo con capas de jamón serrano y melón para un aperitivo veraniego lleno de sabores contrastantes.

La receta base del bizcocho salado puede personalizarse con hierbas aromáticas, especias u otros quesos curados rallados al gusto. Una combinación ganadora podría ser con una crema de pimientos o con un paté de aceitunas, para un toque mediterráneo.

Recuerde que el legendario y esponjoso bizcocho debe su nombre al país de origen de su receta, es decir, España, aunque la versión que conocemos hoy se atribuye al arte pastelero italiano. La versión dulce del bizcocho es, de hecho, un clásico de la pastelería italiana, empleado en numerosos postres, desde la torta Margherita hasta la Zuppa Inglese.

Bizcocho salado al parmesano