Buñuelos de Ricotta

Los buñuelos de ricotta son un dulce simple y goloso, perfecto para los postres a la cuchara o como tentempié sabroso. Aquí tienes la receta:

Ingredientes

  • 250 gramos de ricotta
  • 2 huevos
  • 50 gramos de azúcar
  • 1 sobrecito de vainillina o una cucharadita de extracto de vainilla
  • Ralladura de 1 limón (si os gusta el aroma)
  • 150 gramos de harina 00
  • 1 cucharadita de levadura para repostería
  • Una pizca de sal
  • Aceite para freír (vale el aceite de semillas)
  • Azúcar glas para decorar

Preparación

  1. En un bol, mezclad la ricotta con los huevos hasta obtener una mezcla homogénea.
  2. Añadid el azúcar, la vainillina o el extracto de vainilla y la ralladura de limón, si la estáis usando.
  3. Mezclad bien.
  4. Incorporad la harina, la levadura y la pizca de sal, amalgamando todos los ingredientes hasta formar una masa lisa y sin grumos.
  5. Dejad reposar la masa durante unos 10-15 minutos.
  6. Mientras tanto, calentad abundante aceite en una sartén adecuada para freír y llevadlo a una temperatura de unos 170-180 °C. Podéis comprobar la temperatura sumergiendo un trozo de pan en el aceite; si chisporrotea y sube a la superficie en un par de segundos sin quemarse, el aceite está listo.
  7. Usad dos cucharitas para tomar porciones de masa y dejarlas caer delicadamente en el aceite caliente.
  8. Freíd los buñuelos hasta que estén dorados por todos los lados. Tardarán unos 2-3 minutos por lado.
  9. Escurridlos con una espumadera y dejadlos reposar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  10. Pasad los buñuelos por azúcar glas antes de servirlos.

Si preferís un toque italiano aún más característico, podéis añadir pepitas de chocolate a la masa o sustituir parte del azúcar por miel.

Los buñuelos de ricotta son un plato simple pero siempre apreciado y pueden servirse tanto calientes como fríos. Son perfectos para un momento de dulzura durante el día o al final de la comida.

Curiosidades

La ricotta es un ingrediente muy versátil en la repostería italiana y es la base de muchos dulces regionales, como la cassata siciliana o los cannoli. Además, el uso de la ricotta en lugar de mantequilla o margarina hace que estos buñuelos sean especialmente suaves y ligeros.