Budín de vainilla

El budín de vainilla es un postre clásico, cremoso y reconfortante. Aquí te explicamos cómo prepararlo con un toque italiano.

Ingredientes

  • 500 ml de leche entera
  • 1 vaina de vainilla (o 1 cucharadita de extracto de vainilla)
  • 4 yemas de huevo
  • 100 g de azúcar
  • 40 g de almidón de maíz (maicena)
  • Una pizca de sal

Preparación

  1. Comienza poniendo la leche en un cazo. Si utilizas una vaina de vainilla, ábrela longitudinalmente y raspa las semillas internas con la punta de un cuchillo, luego añade tanto las semillas como la vaina a la leche. Como alternativa, puedes utilizar el extracto de vainilla, que añadirás más adelante.
  2. Lleva la leche casi a ebullición a fuego medio, luego apaga y déjala en infusión durante unos 10 minutos para intensificar el sabor de la vainilla.
  3. En un bol, bate las yemas de huevo con el azúcar y la pizca de sal hasta que estén claras y espumosas.
  4. Añade el almidón de maíz tamizado a las yemas y continúa batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
  5. Retira la vaina de vainilla de la leche (si la has usado), luego vierte la leche caliente a hilo sobre la mezcla de huevos y azúcar, removiendo continuamente.
  6. Transfiere todo de nuevo al cazo y cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente con un batidor o una cuchara de madera, hasta que la crema espese y empiece a hervir. En este momento, si no has usado la vaina de vainilla, añade el extracto de vainilla.
  7. Retira del fuego y continúa removiendo unos minutos más.
  8. Vierte la mezcla en moldes individuales humedecidos con un poco de agua.
  9. Deja enfriar a temperatura ambiente y luego lleva los budines al frigorífico durante al menos 4 horas antes de servir.

Sugerencia: Para un resultado más refinado, puedes pasar la crema por un colador fino antes de verterla en los moldes para eliminar posibles grumos o partes de huevo que se hayan coagulado.

Curiosidades

El budín de vainilla es una base versátil para muchos postres en la cocina italiana. Puede servirse tal cual o puede ser el punto de partida para budines más elaborados, con la adición de fruta, chocolate o caramelo. Además, está estrechamente relacionado con la crema pastelera, una crema fundamental en la repostería italiana, utilizada en muchas preparaciones como tartas, profiteroles o tiramisú.

Budín de vainilla