Caldo de gallina

El caldo de gallina es un plato clásico de la cocina italiana, que se utiliza tanto solo, como un reconfortante y caliente caldo, como base para risottos, sopas y otras recetas.

Ingredientes

  • 1 gallina entera (o trozos de gallina, como los muslos o el pecho, si prefieres)
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 2 tallos de apio
  • 2 hojas de laurel
  • Algunos granos de pimienta negra
  • Sal, c.s. (cuanto baste)
  • Agua suficiente para cubrir la gallina

Preparación

  1. Limpia cuidadosamente la gallina o los trozos de gallina que hayas decidido utilizar y enjuágala bajo agua fría.

  2. Pelar las zanahorias y la cebolla, limpiar los tallos de apio y cortar toscamente todas las verduras.

  3. En una olla grande, coloca la gallina y las verduras. Añade las hojas de laurel y los granos de pimienta negra.

  4. Cubre todo con agua fría. La cantidad de agua variará según el tamaño de la olla, pero asegúrate de que la gallina y las verduras estén completamente sumergidas.

  5. Lleva el caldo a ebullición, luego reduce el fuego para dejar que el caldo hierva suavemente. Es importante no hacer hervir el caldo vigorosamente, de lo contrario se volverá turbio.

  6. Desespumar con una espumadera la espuma que se forma en la superficie durante los primeros minutos de cocción.

  7. Deja cocer el caldo durante aproximadamente 3 horas a fuego muy bajo, controlando de vez en cuando y continuando a retirar las posibles impurezas que afloren en la superficie.

  8. Una vez que el caldo haya adquirido un rico sabor y color, apaga el fuego y filtra el caldo a través de un colador fino para retirar la gallina, las verduras y las especias.

  9. Prueba y ajusta de sal, si es necesario.

Puedes servir el caldo de gallina tal como está, quizás con un poco de pasta en caldo si lo deseas, o utilizarlo como base para risottos y sopas.

Curiosidades

El caldo de gallina ha sido considerado durante mucho tiempo un remedio casero para el resfriado y la gripe en Italia. Aunque no hay una eficacia médica comprobada, sin duda tiene un gran poder reconfortante y representa un gesto de cariño en muchas familias italianas.

Caldo de gallina