Cáscaras de naranjas confitadas

Las cáscaras de naranjas confitadas son una excelente manera de utilizar la parte de la naranja que a menudo se desecha. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • Naranjas sin tratar, la cantidad depende de cuántas cáscaras quieras confitar
  • Azúcar granulada, en cantidad igual al peso de las cáscaras que tengas
  • Agua, suficiente para cubrir las cáscaras en la olla
  • Azúcar extra para cubrir (opcional)

Preparación

  1. Lavar bien las naranjas para eliminar posibles residuos de pesticidas o cera, luego secarlas.
  2. Cortar las naranjas en cuatro partes y retirar delicadamente la cáscara incluyendo el pith (la parte blanca). Intenta dejar lo menos posible la parte blanca para evitar el amargor.
  3. Cortar las cáscaras en tiras o según la forma deseada.
  4. Poner las cáscaras en una olla con agua fría y llevar a ebullición. Luego escurrir y repetir este proceso tres veces. Esto sirve para quitar el amargor.
  5. Pesar las cáscaras y pesar una cantidad igual de azúcar.
  6. Tomar una olla, añadir las cáscaras, el peso de azúcar correspondiente y agua suficiente para cubrirlas apenas. Llevar a ebullición.
  7. Bajar el fuego y dejar hervir a fuego lento hasta que las cáscaras se vuelvan translúcidas y el jarabe se espese, lo que podría requerir entre 45 y 90 minutos.
  8. Una vez confitadas, extraer las cáscaras del jarabe y colocarlas sobre una rejilla para que se sequen durante algunas horas o hasta que no estén pegajosas al tacto pero no húmedas.
  9. Si se desea, puedes pasarlas por azúcar granulada extra para un acabado crujiente.
  10. Conservar las cáscaras confitadas en un recipiente hermético a temperatura ambiente.

Curiosidades

Las cáscaras de naranjas confitadas son un clásico de la pastelería, especialmente durante las festividades. En Italia, se añaden a veces al interior del panettone o se utilizan como decoración en dulces y tartas. Además, se pueden sumergir en chocolate fundido para un maridaje aún más goloso.