Cheesecake de atún

La cheesecake de atún es una innovadora revisión salada del clásico postre americano. Se trata de una preparación ideal como aperitivo o segundo plato ligero, y puede servirse fría. Aquí tienes la receta para prepararla con un espíritu totalmente italiano.

Ingredientes

  • 200 g de galletas saladas tipo cracker
  • 100 g de mantequilla fundida
  • 300 g de atún en aceite, bien escurrido
  • 250 g de queso para untar (tipo Philadelphia)
  • 200 g de yogur griego
  • 10 g de gelatina en hojas (o cola de pescado)
  • Sal y pimienta al gusto.
  • Cebollino o eneldo para decorar

Preparación

  1. Comenzar triturando finamente las galletas saladas en un procesador de alimentos o con un rodillo, después de haberlas puesto en una bolsa para alimentos.
  2. Mezclar las galletas trituradas con la mantequilla fundida hasta obtener una mezcla homogénea.
  3. Forrar el fondo de un molde desmontable con papel de horno y distribuir la mezcla de galleta, presionando bien con el dorso de una cuchara para crear una base compacta. Poner en el frigorífico a enfriar durante al menos 30 minutos.
  4. Remojar la gelatina en hojas en agua fría durante unos 10 minutos.
  5. Mientras tanto, en un bol combinar el atún bien escurrido, el queso para untar y el yogur griego. Trabajar con una espátula o un procesador hasta obtener una mezcla cremosa y suave. Salpimentar al gusto.
  6. Escurrir las hojas de gelatina remojadas y disolverlas en un cazo con dos cucharadas de agua a fuego suave, removiendo hasta su completa disolución. Verter la gelatina fundida en la mezcla de atún y mezclar.
  7. Verter la mezcla obtenida sobre la base de galletas enfriada y nivelar con una espátula.
  8. Poner la cheesecake en el frigorífico durante al menos 4 horas, o hasta que se haya solidificado.
  9. En el momento de servir, desmoldar la cheesecake del molde y decorar al gusto con cebollino o eneldo picado para un toque de frescura y color.

Curiosidades

A pesar de ser muy diferente del dulce clásico, esta cheesecake de atún permanece fiel a la idea base, combinando una corteza crujiente con un relleno cremoso. La gelatina ayuda a estabilizar la crema de atún, haciéndola perfecta para ser cortada en porciones como su contraparte dulce.

Cheesecake de atún