Cheesecake de chocolate blanco y frambuesas

¡Con placer! La cheesecake de chocolate blanco y frambuesas es un postre fresco y goloso que combina la dulzura del chocolate con la ligeramente ácida de las frambuesas. Aquí está la receta con un toque italiano.

Ingredientes

  • 200 g de galletas secas (tipo Digestive)
  • 100 g de mantequilla derretida
  • 300 g de chocolate blanco
  • 500 g de queso cremoso (tipo Philadelphia)
  • 100 g de azúcar glas
  • 1 sobre de vainillina o extracto de vainilla
  • 200 ml de nata fresca
  • 150 g de frambuesas frescas
  • Zumo de 1 limón
  • 2 hojas de gelatina (o agar agar siguiendo las instrucciones del fabricante para las cantidades)

Preparación

  1. Comienza triturando finamente las galletas y mézclalas con la mantequilla derretida hasta obtener una mezcla homogénea. Presiona esta mezcla en el fondo de un molde desmontable (diámetro 22-24 cm) creando la base de la cheesecake. Métela en el frigorífico para que endurezca durante unos 30 minutos.
  2. Mientras tanto, derrite el chocolate blanco al baño María o en el microondas procurando no quemarlo. Déjalo entibiar.
  3. En un bol grande, trabaja el queso cremoso con el azúcar y la vainillina hasta obtener una crema suave.
  4. Monta la nata fresca e incorpórala delicadamente a la crema de queso, luego añade el chocolate blanco derretido y mezcla hasta que la mezcla quede uniforme.
  5. Pon las hojas de gelatina en remojo en agua fría durante 10 minutos, luego escúrrelas y disuélvelas en un cazo con el zumo de limón caliente. Vierte el líquido obtenido en la crema de queso y chocolate, mezclando bien.
  6. Vierte la mezcla sobre la base de galletas en el molde, nivelando la superficie. Métela en el frigorífico durante al menos 4 horas, mejor toda la noche.
  7. Antes de servir, decora la cheesecake con frambuesas frescas y, si lo deseas, hilos de chocolate blanco derretido o salsa de frambuesas.

Curiosidades

La cheesecake es un postre de orígenes antiguos; se cree que su primera forma ya se servía en los banquetes de la antigua Grecia. Con el paso del tiempo, ha sido adoptada y modificada por diferentes culturas, incluida la italiana que a menudo la elabora con añadidos de ricotta o mascarpone para un sabor aún más rico y una textura más cremosa.

Cheesecake de chocolate blanco y frambuesas