Cheesecake de ricotta y limón

La cheesecake de ricotta y limón es una variante más ligera y fresca de la clásica cheesecake. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 250 g de galletas secas (por ejemplo Digestive)
  • 100 g de mantequilla derretida
  • 500 g de ricotta
  • 120 g de azúcar glas
  • Ralladura de 2 limones no tratados
  • Jugo de 1 limón
  • 3 huevos
  • 1 sobrecito de vainillina o una cucharadita de extracto de vainilla
  • Una pizca de sal

Preparación

  1. Comienza triturando finamente las galletas secas, luego mézclalas con la mantequilla derretida hasta obtener una mezcla homogénea.
  2. Forra el fondo de un molde desmontable (preferiblemente de 22-24 cm de diámetro) con papel de horno y distribuye la mezcla de galletas, presionándola bien para crear la base de la cheesecake. Pon en la nevera a endurecer durante unos 30 minutos.
  3. Mientras tanto, prepara la crema de ricotta. En un bol grande, mezcla la ricotta con el azúcar glas, la ralladura de los limones, el jugo de limón, los huevos, la vainillina y una pizca de sal. Asegúrate de que la mezcla esté suave y sin grumos.
  4. Vierte la crema de ricotta sobre la base de galleta enfriada y nivela la superficie.
  5. Hornea en el horno precalentado a 160 °C durante unos 60-70 minutos o hasta que la cheesecake esté bien cocida pero aún ligeramente temblorosa en el centro.
  6. Saca del horno y deja enfriar completamente a temperatura ambiente, luego guárdala en el frigorífico durante al menos 4 horas antes de servirla.
  7. Antes de servir, puedes decorar con rodajas de limón o una espolvoreada de azúcar glas.

Un consejo: para un toque aún más italiano, prueba a añadir a la crema de ricotta unas cucharadas de limoncello, que acentuará el sabor cítrico y dará una nota alcohólica agradable a tu cheesecake.

Curiosidades

La cheesecake es uno de los postres más queridos y se presta a múltiples variantes. La adición de la ricotta, ingrediente típico de la cocina italiana, aporta una textura más compacta y un sabor más delicado en comparación con el clásico queso cremoso.

¡Y ahora, buen provecho!

Cheesecake de ricotta y limón