Cheesecake horneada de fresas y mascarpone

Una cheesecake horneada de fresas y mascarpone es una deliciosa variante de la clásica cheesecake. Te guiaré paso a paso en su preparación.

Ingredientes

  • 250 g de galletas Digestive
  • 100 g de mantequilla sin sal (derretida)
  • 500 g de mascarpone
  • 250 g de ricotta (o crema de queso)
  • 150 g de azúcar
  • 4 huevos grandes
  • 1 vaina de vainilla (o 1 cucharadita de extracto de vainilla)
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 pizca de sal
  • 300 g de fresas frescas
  • 2 cucharadas de azúcar glas
  • Algunas fresas para decorar
  • Menta fresca (opcional para decorar)

Preparación

  1. Comenzar con la base: triturar finamente las galletas Digestive en un robot de cocina. Derretir la mantequilla y mezclarla con las galletas trituradas hasta obtener una mezcla homogénea.
  2. Presionar la mezcla de galletas en el fondo de un molde desmontable de 20-22 cm de diámetro previamente engrasado o forrado con papel de horno. Refrigerar para que endurezca mientras preparas el relleno.
  3. Precalentar el horno a 160 °C.
  4. En un bol grande, mezclar el mascarpone con la ricotta hasta obtener una crema homogénea. Añadir el azúcar y combinar bien.
  5. Incorporar los huevos, uno a uno, mezclando bien después de cada adición. Añadir la vainilla, la ralladura de limón y la pizca de sal.
  6. Verter la mezcla del relleno sobre la base de galletas enfriada y nivelar la superficie con una espátula.
  7. Hornear la cheesecake en el horno durante aproximadamente 1 hora o hasta que el centro esté ligeramente tembloroso pero no completamente firme.
  8. Sacar la cheesecake del horno y dejarla enfriar completamente a temperatura ambiente. Luego refrigerarla durante al menos 4 horas, mejor toda la noche.
  9. Limpiar y cortar las fresas. Colocarlas en un cazo con el azúcar glas y un poco de agua, luego cocinarlas a fuego bajo hasta obtener una salsa de fresas. Dejar enfriar.
  10. Una vez enfriada, sacar la cheesecake del frigorífico, desmoldar con cuidado los bordes del molde desmontable y colocarla en un plato de servir.
  11. Verter por encima la salsa de fresas fría y decorar con fresas frescas y hojas de menta.

Curiosidades

La cheesecake horneada es una variante que incluye la cocción en horno del postre y sus orígenes se remontan a la antigua Grecia. La combinación con el mascarpone le aporta un toque italiano y la hace aún más cremosa y sabrosa. Las fresas, con su nota dulce y ligeramente ácida, crean un contraste perfecto con la riqueza del mascarpone.

¡Espero que te guste esta versión y que te diviertas preparándola!

Cheesecake horneada de fresas y mascarpone