Cheesecake japonés

La cheesecake japonesa, conocida también como “cotton cheesecake” por su consistencia suave y ligera, es un delicioso postre que combina la cheesecake tradicional con una especie de soufflé, resultando en un postre más aireado. Aquí te explicamos cómo prepararla con un toque italiano:

Ingredientes

  • 200 g de queso cremoso (tipo Philadelphia)
  • 60 g de mantequilla
  • 100 ml de leche
  • 6 huevos (yemas y claras separadas)
  • 140 g de azúcar (70 g para las yemas, 70 g para las claras)
  • 60 g de harina tamizada
  • 20 g de almidón de maíz (maicena)
  • 1 cucharada de jugo de limón italiano
  • La ralladura de 1 limón italiano para añadir un aroma mediterráneo
  • 1/4 cucharadita de crema tártara o unas gotas de limón (para estabilizar las claras)

Preparación

  1. Precalienta el horno a 160 °C. Forra el fondo y los lados de un molde desmontable de unos 18-20 cm de diámetro con papel de horno.

  2. En un cazo, derrite a fuego bajo el queso cremoso, la mantequilla y la leche. Cuando la mezcla esté suave, retírala del fuego y deja que se enfríe ligeramente.

  3. Añade las yemas de huevo a la mezcla de queso, una por una, removiendo bien después de cada adición. Incorpora también 70 g de azúcar, la harina tamizada y el almidón de maíz. Mezcla hasta obtener una masa homogénea.

  4. Añade el jugo y la ralladura de limón italiano para un toque de frescura y sabor.

  5. En un bol aparte, monta las claras con una batidora eléctrica hasta que empiecen a formar espuma. Añade la crema tártara o unas gotas de limón, luego continúa batiendo, incorporando gradualmente los 70 g de azúcar restantes, hasta obtener un merengue brillante y firme.

  6. Incorpora con delicadeza el merengue a la mezcla de queso, en varias tandas, utilizando una espátula y movimientos suaves de arriba hacia abajo para no desinflar la mezcla.

  7. Vierte la masa en el molde preparado y da unos golpecitos sobre la encimera para eliminar posibles burbujas de aire.

  8. Hornea la cheesecake al baño María durante unos 85 minutos o hasta que la superficie esté dorada y un palillo insertado en el centro salga limpio.

  9. Apaga el horno y deja enfriar la cheesecake dentro con la puerta entreabierta para evitar cambios bruscos de temperatura que podrían causar grietas.

  10. Una vez completamente fría, coloca la cheesecake en el frigorífico durante al menos 4 horas antes de servir.

Una curiosidad: la cheesecake japonesa se diferencia de la tradicional no solo por la textura, sino también por su sabor delicado y menos dulce. Es un postre que refleja la sutileza y la estética de la repostería japonesa, pero con la adición de limón italiano se obtiene un agradable encuentro de culturas en el sabor.

Cheesecake japonés