Cheesecake salada con pan negro y crema de salmón

La cheesecake salada con pan negro y crema de salmón es un plato elegante y delicioso, perfecto para un aperitivo o para un buffet. Aquí te explicamos cómo prepararla, con una variante italiana que incluye algunos toques locales:

Ingredientes

  • 200 g de pan negro en rebanadas
  • 100 g de mantequilla derretida
  • 200 g de salmón ahumado
  • 300 g de queso cremoso (como Philadelphia o similares)
  • 100 g de ricotta
  • 1 cucharada de eneldo fresco picado
  • Jugo de 1 limón
  • Sal y pimienta c.s.
  • Algunos alcaparras para decorar
  • Cebollino para decorar

Preparación

  1. Comienza con la preparación de la base. Tritura el pan negro hasta obtener migas finas. Mezcla las migas en un bol con la mantequilla derretida hasta tener una mezcla homogénea.
  2. Forra el fondo de un molde desmontable con papel horno. Vierte la mezcla de pan negro y mantequilla en el molde y presiona bien con el dorso de una cuchara para crear una base compacta. Pon en el frigorífico a enfriar durante unos 30 minutos.
  3. Mientras tanto, prepara la crema de queso. En un bol, mezcla el queso cremoso con la ricotta, el eneldo picado, el jugo de limón, sal y pimienta hasta obtener una crema suave y homogénea.
  4. Saca la base del frigorífico y extiende encima la crema de queso. Nivela bien con una espátula.
  5. Coloca encima de la crema las lonchas de salmón ahumicado, dejando un borde libre alrededor.
  6. Cubre con film transparente y deja reposar en el frigorífico durante al menos 4 horas, mejor toda la noche.
  7. En el momento de servir, decora con alcaparras, cebollino picado y, si te gusta, unas gotas de limón adicionales.

Curiosidades

La cheesecake, aunque es más conocida en su variante dulce, es un plato versátil capaz de adaptarse a interpretaciones saladas. La elección del pan negro como base aporta un sabor rústico e intenso que contrasta agradablemente con la cremosidad y delicadeza del queso y del salmón.

Si deseas acompañar esta cheesecake salada con un vino, te sugeriría un blanco espumoso, quizá un Prosecco, que con su vivacidad es capaz de equilibrar la salinidad del salmón y la cremosidad de los quesos.

Cheesecake salada con pan negro y crema de salmón