Conejo estofado y polenta

Aquí te explicamos cómo preparar un delicioso conejo estofado y una cremosa polenta, dos platos clásicos de la cocina italiana que combinan espléndidamente.

Ingredientes para el Conejo Estofado

  • 1 conejo cortado en trozos
  • Harina c/n para enharinar los trozos de conejo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo
  • 1 ramita de romero
  • Salvia c/n
  • 1 vaso de vino blanco
  • 400 ml de tomate triturado
  • Sal y pimienta c/n
  • Caldo vegetal c/n (si es necesario)
  • Aceitunas negras sin hueso (opcional)

Ingredientes para la Polenta

  • 250 g de harina de maíz para polenta
  • 1 L de agua
  • Sal c/n

Preparación del Conejo Estofado

  1. Enharinar los trozos de conejo. En una cazuela grande, calentar el aceite y dorar el conejo enharinado junto con el ajo, el romero y la salvia hasta que los trozos estén bien dorados por todos lados.

  2. Añadir el vino blanco y dejar evaporar el alcohol.

  3. Agregar el tomate triturado, sazonar con sal y pimienta, y si se desea se pueden añadir también aceitunas negras. Tapar y cocinar a fuego lento durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos, añadiendo de vez en cuando un poco de caldo vegetal si la salsa se secara demasiado.

  4. Comprobar la cocción del conejo, que deberá quedar tierno y la salsa bien reducida y sabrosa.

Preparación de la Polenta

  1. Llevar a ebullición el agua en una olla grande. Salar el agua y verter a hilo la harina de maíz, removiendo continuamente con un batidor o una espátula de madera para evitar la formación de grumos.

  2. Continuar la cocción siguiendo los tiempos indicados en el envase de la harina de maíz, que suelen variar entre 30 y 50 minutos, removiendo con frecuencia.

  3. Una vez que la polenta haya alcanzado la consistencia deseada, verterla sobre una tabla y dejarla enfriar ligeramente antes de cortarla en rebanadas, o servirla cremosa para acompañar el conejo.

Curiosidades

El conejo estofado es un plato contundente y sabroso que se encuentra en diversas regiones italianas, con ligeras variaciones locales. La adición del vino y las hierbas aromáticas, como romero y salvia, aporta al plato una agradable profundidad de sabor. El estofado es una técnica de cocción que permite que las carnes mantengan su suavidad, absorbiendo los sabores de los condimentos durante la larga cocción a fuego lento.

La polenta, por otro lado, es un acompañamiento versátil y tradicional, especialmente en las regiones del norte de Italia. Puede servirse cremosa, como una crema para acompañar guisos y estofados, o dejarse endurecer y luego asar a la plancha o freír.

Conejo estofado y polenta