Cordon bleu de calabaza

El Cordon Bleu de calabaza es una variante vegetariana muy sabrosa y original respecto al clásico Cordon Bleu de carne. Aquí te explicamos cómo prepararlo.

Ingredientes

  • 1 calabaza de tamaño mediano (podría ser una calabaza delica, indicada por su consistencia y sabor dulce)
  • 150 g de scamorza, mozzarella u otro queso fundido a tu elección
  • Harina c.s.
  • Pan rallado c.s.
  • 2 huevos
  • Sal y pimienta c.s.
  • Aceite de semillas para freír

Preparación

  1. Comienza lavando la calabaza y cortándola en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor. Recuerda eliminar las semillas y las partes filamentosas internas. Necesitarás dos rodajas para cada Cordon Bleu, así que corta un número par de rodajas.

  2. Corta el queso en lonchas que quepan dentro de los bordes de las rodajas de calabaza, dejando un margen para evitar que se salga durante la cocción.

  3. Prepara tres recipientes: uno para la harina, uno para los huevos batidos con una pizca de sal y pimienta, y uno para el pan rallado.

  4. Calienta el aceite en una sartén amplia.

  5. Monta los Cordon Bleu colocando una loncha de queso entre dos rodajas de calabaza. Pasa cada “sándwich” primero por la harina, luego por el huevo y finalmente por el pan rallado, asegurando que el rebozado quede bien adherido.

  6. Fríe los Cordon Bleu en aceite caliente hasta que estén dorados y crujientes por ambos lados.

  7. Escurre sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

  8. Sirve calientes, acompañados si se desea de una ensalada fresca o una salsa al gusto.

Curiosidades

El Cordon Bleu clásico es un plato de origen suizo, pero su popularidad se ha extendido por toda Europa, en particular en Francia e Italia. La versión con calabaza es una reinterpretación moderna y vegetariana que conserva la esencia del plato: la textura crujiente exterior y el corazón suave y fundente. Este plato puede ser también una excelente opción durante el período otoñal, cuando la calabaza está en temporada y su sabor dulce y su textura combinan perfectamente con la salinidad del queso fundido.

Cordon bleu de calabaza