Crema de calabacines y rodaballo dorado

La crema de calabacines con rodaballo dorado es un plato elegante y sabroso, perfecto para una ocasión especial. La dulzura de los calabacines se combina bien con el sabor delicado y la textura del rodaballo. Aquí te explicamos cómo preparar este plato.

Ingredientes

Para la crema de calabacines:

  • 500 g de calabacines
  • 1 patata mediana
  • 1 cebolla blanca
  • 500 ml de caldo vegetal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta
  • Algunas hojas de menta para decorar (opcional)

Para el rodaballo dorado:

  • 4 filetes de rodaballo (aproximadamente 150-200 g cada uno)
  • Harina c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta

Preparación

  1. Comienza con la crema de calabacines: lava y corta los calabacines en rodajas, pela y corta la patata en cubitos y corta finamente la cebolla.

  2. En una cazuela, sofríe la cebolla con un chorrito de aceite de oliva virgen extra hasta que se vuelva transparente.

  3. Añade los calabacines y las patatas, dóralos durante unos minutos, luego vierte el caldo vegetal hasta cubrir las verduras.

  4. Cocina a fuego medio durante unos 20 minutos o hasta que las verduras estén tiernas.

  5. Tritura todo con una batidora de inmersión hasta obtener una crema suave. Ajusta de sal y pimienta.

Para el rodaballo dorado:

  1. Seca bien los filetes de rodaballo con papel absorbente y saléalos ligeramente por ambos lados.

  2. Pasa los filetes por la harina, eliminando el exceso.

  3. Calienta un poco de aceite de oliva virgen extra en una sartén antiadherente y dora los filetes de rodaballo, empezando por el lado de la piel hacia abajo, hasta que se doren y queden crujientes. Gíralos delicadamente y completa la cocción durante unos minutos por el otro lado.

  4. Sirve la crema de calabacines en cuencos o platos hondos y coloca encima el filete de rodaballo dorado. Decora con hojas de menta si lo deseas.

Curiosidades

El rodaballo es un pescado de calidad, apreciado por su carne blanca y delicada. Es importante no cocinar demasiado el rodaballo para mantener su consistencia suave y jugosa. El contraste con la crema de calabacines hace que el plato sea rico en sabores y texturas diferentes.

¡Buen provecho!

Crema de calabacines y rodaballo dorado