Crescentine (o tigelle) con la cunza

Las crescentine, a menudo llamadas tigelle, son un delicioso pan plano que proviene de Emilia-Romaña. Se acompañan tradicionalmente con la cunza, un condimento a base de lardo y aromas, pero podemos darle un toque más ligero y menos típico usando, en lugar del lardo, aceite de oliva o mantequilla para quienes prefieren una variante menos pesada.

Ingredientes para las tigelle:

  • 500 g de harina de trigo blando
  • 25 g de levadura de cerveza fresca
  • 250 ml de agua tibia
  • ½ cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de bicarbonato (opcional)

Ingredientes para la cunza:

  • 200 g de lardo de cerdo (o 150 ml de aceite de oliva virgen extra o 200 g de mantequilla si se evita el lardo)
  • 2 dientes de ajo
  • Romero fresco c.s.
  • Sal y pimienta c.s.

Preparación

  1. Amasado de las tigelle: Disuelve la levadura en un poco de agua tibia. En un bol grande, coloca la harina y forma un volcán. Vierte en el centro la levadura disuelta y comienza a amasar añadiendo gradualmente el resto del agua tibia, la sal y, si quieres, el bicarbonato. Trabaja la masa hasta que quede homogénea y elástica. Cubre con un paño y deja levar durante unas 2 horas en un lugar cálido hasta que doble su volumen.

  2. Después de la fermentación, extiende la masa con un rodillo formando una capa de unos 5 mm de grosor y corta discos con un cortapastas o un vaso (deben medir unos 8-10 cm de diámetro).

  3. Calienta la tigellera (si no tienes tigellera puedes usar una sartén bien caliente), coloca los discos de masa y cocínalos unos 6 minutos por lado hasta que se hinchen y adquieran una costra dorada.

  4. Preparación de la cunza: Pica finamente el romero y el ajo. Si estás utilizando el lardo, córtalo en trocitos y trabájalo en un bol con el picado de romero y ajo, sal y pimienta, hasta obtener una pasta homogénea. Si en cambio usas aceite de oliva o mantequilla, mézclalos con el picado aromático y sazona con sal y pimienta.

  5. Cuando las tigelle estén listas, sírvelas calientes y unta sobre cada una un poco de cunza.

Curiosidades

La verdadera cunza se prepara con lardo y derivaba de la necesidad de los antiguos montañeses de hacer provisión de comida capaz de resistir los largos inviernos. Hoy se considera una especialidad y se conserva en la tradición por su sabor rico y decidido.

Recuerda que siempre puedes adaptar los condimentos a tu gusto, quizá con embutidos, quesos o cremas de verduras si quisieras improvisar una variante moderna y personalizada. ¡Buen provecho!

Crescentine (o tigelle) con la cunza