Croquetas de arroz con provola y jamón cocido

Las croquetas de arroz con provola y jamón cocido son una variante deliciosa de los clásicos arancini sicilianos. Es un plato que une la cremosidad del queso fundente con el sabor delicado del jamón. Veamos cómo prepararlas.

Ingredientes

  • 300 g de arroz para risotto (ej. arborio, carnaroli)
  • 1 litro de caldo vegetal
  • 100 g de provola (o mozzarella) en cubitos
  • 100 g de jamón cocido en cubitos
  • 50 g de parmesano rallado
  • 2 huevos
  • Pan rallado c.s.
  • Harina c.s.
  • Aceite para freír
  • Sal c.s.
  • 1 sobrecito de azafrán (opcional)
  • Mantequilla (un trozo para emulsionar el risotto)

Preparación

  1. Comienza preparando un risotto clásico. Tosta el arroz en una cazuela con un chorrito de aceite o un trozo de mantequilla. Cuando el arroz esté tostado, empieza a añadir el caldo vegetal caliente, un cucharón a la vez, dejando absorber el líquido antes de añadir el siguiente.

  2. Si lo deseas, puedes disolver un sobrecito de azafrán en un cucharón de caldo y añadirlo al arroz para darle color y aroma.

  3. Continúa la cocción añadiendo caldo cuando sea necesario hasta que el arroz esté al dente. Al final de la cocción, añade el parmesano rallado y emulsionar con un trozo de mantequilla para que el risotto quede cremoso. Deja enfriar.

  4. Una vez que el arroz se haya enfriado, toma una pequeña cantidad de arroz y aplánalo en la mano. En el centro, coloca un trozo de provola y jamón cocido. Cierra el arroz alrededor del relleno, formando una bolita o una forma ovalada, creando las croquetas.

  5. Pasa cada croqueta por la harina, luego por el huevo batido y por último por el pan rallado para empanarla bien.

  6. En una sartén, calienta abundante aceite para freír. Cuando el aceite haya alcanzado la temperatura adecuada, fríe las croquetas hasta que estén doradas y uniformes.

  7. Retíralas del aceite y déjalas escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Curiosidades

Estas croquetas son perfectas para servir como entrante o como aperitivo en ocasiones festivas. En Sicilia, los arancini son icónicos y pueden tener una variedad de rellenos, desde el ragú a la norma, con frecuencia una versión con mantequilla, jamón y mozzarella. El truco para unas croquetas perfectas es un risotto ligeramente más seco de lo normal y un rebozado bien hecho que selle los sabores durante la fritura.

Croquetas de arroz con provola y jamón cocido