Crostino con huevo poché

Los crostinis con huevo poché son un plato delicioso y refinado, perfecto para un brunch o como aperitivo. Aquí te explicamos cómo prepararlos:

Ingredientes

  • Rebanadas de pan, preferiblemente de tipo casero o baguette
  • Huevos frescos (uno por cada crostino)
  • Vinagre de vino blanco
  • Sal y pimienta c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Cebollino u otras hierbas frescas para decorar

Preparación

  1. Llevar a ebullición una olla con abundante agua, un pellizco de sal y una cucharada de vinagre de vino blanco.
  2. Mientras tanto, tostar las rebanadas de pan. Puede hacerse en el horno, en sartén o en la tostadora, hasta que estén doradas y crujientes.
  3. Cuando el agua hierva, bajar el fuego para que el agua esté justo por debajo del punto de ebullición. Romper un huevo en una taza, procurando no romper la yema.
  4. Crear un remolino en el agua con ayuda de una cuchara y verter delicadamente el huevo en el centro. El remolino ayudará a que la clara rodee la yema.
  5. Dejar cocer el huevo unos 3-4 minutos, hasta que la clara esté completamente cuajada pero la yema aún tierna.
  6. Utilizar una espumadera para retirar el huevo del agua y dejarlo escurrir sobre un paño limpio.
  7. Colocar cada huevo poché sobre una rebanada de pan tostado.
  8. Condimentar con sal, pimienta, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y decorar con cebollino picado.
  9. Servir inmediatamente.

Si desea un toque italiano, puede añadir al crostino una fina capa de crema de trufa, jamón crudo cortado en lonchas finas o virutas de parmesano, que combinarán perfectamente con la suavidad del huevo.

Curiosidades

El origen del plato es francés, pero también es muy popular en el desayuno inglés. El huevo poché, también conocido como huevo escalfado, se considera una preparación básica en la cocina internacional y se aprecia por su textura cremosa y delicada.

Crostino con huevo poché