Culurgiones de patatas moradas

Los culurgiones son un formato típico de pasta rellena de Cerdeña, generalmente hechos con una masa de sémola de trigo duro y rellenos de patatas, queso pecorino y menta. Veamos cómo prepararlos en una variante con patatas moradas, que los hará seguramente sorprendentes tanto a la vista como al paladar. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 500 g de sémola de trigo duro
  • 200-250 ml de agua (cantidad a ajustar según la absorción de la harina)
  • 1 kg de patatas moradas
  • 200 g de queso pecorino sardo fresco
  • Un manojo de menta fresca
  • 2 dientes de ajo
  • Sal y pimienta c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación

  1. Comience preparando la masa para la pasta: en un bol grande coloque la sémola y añada poco a poco el agua, trabajando hasta obtener una masa lisa y elástica. Deberá amasarla durante unos 10 minutos. Cúbrala con un paño húmedo y déjela reposar al menos 30 minutos.

  2. Mientras tanto, cueza las patatas moradas en abundante agua salada hasta que estén tiernas. Escúrralas y, una vez tibias, pélelas y aplástelas con un pasapurés para obtener un puré.

  3. En una sartén, sofría el ajo picado con un chorrito de aceite y luego retírelo. Añada el puré de patatas moradas y deje que se impregne un par de minutos. Retire del fuego y deje que se temple.

  4. Añada al puré de patatas el pecorino sardo rallado, la menta picada, sal y pimienta. Mezcle bien hasta obtener una mezcla homogénea.

  5. Estire la pasta en láminas finas, luego recorte discos con la ayuda de un cortapastas o un vaso.

  6. Coloque en el centro de cada disco una cucharada de relleno, luego cierre los culurgiones sellando bien los bordes y dándoles su forma típica de espiga de trigo, aplastando y doblando la pasta entre los dedos.

  7. Cueza los culurgiones en abundante agua salada durante unos 5 minutos o hasta que suban a la superficie.

  8. Escurra los culurgiones y aderece con un chorrito de aceite de oliva virgen extra o con una salsa de tomate sencilla y albahaca.

Curiosidades

La forma de espiga de trigo de los culurgiones no es solo estética: según la tradición, simboliza el deseo de abundancia y fertilidad. En muchos pueblos de Cerdeña, las mujeres se reúnen para preparar los culurgiones con motivo de fiestas y celebraciones, convirtiéndolo en un momento de convivencia y compartir. La versión con patatas moradas es una variante moderna que juega con el color y sabor particular de este tipo de patatas.

Culurgiones de patatas moradas