Dorada a la Vernaccia di San Gimignano
17/11/2023La dorada a la Vernaccia di San Gimignano es un plato sofisticado que une los sabores delicados del pescado con los aromas típicos de este vino blanco toscano. Aquí te explicamos cómo preparar este delicioso plato.
Ingredientes
- 4 doradas (de aproximadamente 200-300 g cada una), limpias y escamadas
- 250 ml de Vernaccia di San Gimignano
- 2 dientes de ajo
- Romero fresco
- Salvia fresca
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- 1 limón
- 2 cucharadas de harina
- Mantequilla al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C.
- Lava bien las hierbas aromáticas y pica finamente el ajo.
- En una fuente para horno suficientemente grande para contener las doradas, úntala con un poco de aceite, luego coloca una cama de hierbas aromáticas y el ajo picado.
- Después de enjuagar las doradas bajo el agua corriente, sécalas con papel de cocina. Haz unos pequeños cortes transversales en la piel de las doradas, luego espárcelas con sal y pimienta tanto por dentro como por fuera.
- Espolvorea las doradas con un poco de harina; esto ayudará a formar una ligera costra dorada durante la cocción.
- Coloca las doradas en la fuente sobre la cama de hierbas y ajo. Añade unas rodajas de limón y unos copos de mantequilla encima del pescado.
- Vierte la Vernaccia di San Gimignano sobre las doradas.
- Cubre la fuente con un papel de aluminio y hornea durante unos 20-25 minutos, según el tamaño de las doradas.
- Retira el papel de aluminio y continúa la cocción otros 10 minutos, o hasta que las doradas estén perfectamente doradas.
- Una vez cocidas, saca las doradas del horno y déjalas reposar unos minutos antes de servirlas.
Para una presentación elegante, coloca la dorada en una bandeja de servir y riégala con la salsa de cocción. Acompaña el plato con un buen vino blanco toscano, idealmente la misma Vernaccia di San Gimignano utilizada para la cocción.
Curiosidades
La Vernaccia di San Gimignano es uno de los vinos blancos más prestigiosos de Italia. Caracterizado por un aroma afrutado y floral, con una típica nota de avellana, y un sabor seco, es el primer vino en haber recibido la denominación de origen controlada (DOC) en 1966, antes de ser promovido a DOCG en 1993. El maridaje con el pescado realza sus cualidades y finura.
