El espiedo bresciano
17/11/2023El espiedo bresciano es una preparación culinaria tradicional de Lombardía, más precisamente de la provincia de Brescia. Este plato rico y elaborado es ideal para las ocasiones festivas, y consiste en diferentes tipos de carnes y pajaritos asados lentamente en un gran espiedo, a menudo acompañados de polenta. Tradicionalmente, se cocina en la chimenea, pero se puede adaptar también a un horno moderno. Aquí la receta para realizar el espiedo bresciano en casa:
Ingredientes
- Pollo entero, cortado en trozos
- Conejo, también cortado en trozos
- Muslos de cerdo
- Salchichas
- Pequeños pájaros como codornices o palomas (según la disponibilidad y las leyes locales sobre la caza)
- Mantequilla, abundante
- Salvia
- Romero
- Laurel
- Ajo
- Sal
- Pimienta
- Aceite de oliva virgen extra
- Vino blanco (para regar durante la cocción)
Preparación
- Prepare el condimento para las carnes mezclando mantequilla derretida, sal, pimienta, romero, salvia y ajo picado.
- Sazone bien todos los trozos de carne con este condimento, masajee para que las hierbas se adhieran y deje reposar durante algunas horas en el refrigerador.
- Prepare el espiedo insertando los trozos de carne y los pajaritos alternándolos. Tenga cuidado de equilibrar el peso de manera uniforme para evitar que el espiedo gire de forma irregular.
- Cueza el espiedo en la chimenea o en el horno, a una temperatura de aproximadamente 180 °C. Si utiliza el horno, intente simular la cocción al espiedo utilizando la función de rotación si está disponible.
- Durante la cocción, riegue la carne con una mezcla de mantequilla derretida y vino blanco. Este paso debe hacerse frecuentemente, aproximadamente cada 20 minutos, para mantener la carne tierna y jugosa.
- Continúe la cocción durante varias horas (el tiempo puede variar según el tipo de carne y el tamaño de los trozos) hasta que la carne esté dorada y crujiente por fuera, pero tierna por dentro.
Curiosidades
El espiedo bresciano se sirve tradicionalmente con una polenta suave, que es perfecta para absorber los jugos liberados por las carnes. El plato es conocido por ser muy sustancioso y se consume a menudo durante las estaciones frías por su efecto calentador y saciante. La larga cocción y la constante irrigación con la mantequilla y el vino confieren a las carnes un sabor único e inconfundible.