Flan de espárragos blancos

El flan de espárragos blancos es un plato delicioso y refinado ideal para una ocasión especial o como entrante en una cena elegante. Aquí te explicamos cómo prepararlo con un toque italiano.

Ingredientes

  • 500 g de espárragos blancos
  • 2 huevos enteros
  • 2 yemas de huevo
  • 100 ml de nata fresca
  • 50 g de parmesano rallado
  • Sal y pimienta al gusto.
  • Nuez moscada al gusto.
  • Mantequilla para engrasar los moldes
  • Pan rallado para espolvorear los moldes

Preparación

  1. En primer lugar, limpia los espárragos: elimina la parte leñosa del tallo y, con un pelapatatas, elimina la parte externa más dura de los tallos. Lava los espárragos con cuidado.

  2. Cocina los espárragos en agua hirviendo con sal hasta que estén tiernos. Una vez cocidos, escúrrelos y pasa la mayor parte de los tallos por la batidora conservando algunos para la decoración final, si lo deseas.

  3. Toma las yemas y los huevos enteros y bátelos en un bol. Añade la nata, el parmesano rallado, la sal, la pimienta y un pizca de nuez moscada, mezclando bien todo.

  4. Incorpora al compuesto de huevos y nata la crema de espárragos blancos triturados y mezcla hasta obtener un compuesto homogéneo.

  5. Toma unos moldes individuales para suflé o flan (si no dispones de los individuales, puedes usar un molde más grande). Engrásalos con mantequilla y espolvoréalos con pan rallado, eliminando el exceso.

  6. Llénalos con el compuesto y cocina en el horno ya caliente al baño María a 180 °C durante unos 25-30 minutos. Los flanes están listos cuando la superficie esté dorada y al hacer la prueba del palillo este salga limpio.

  7. Deja que se templen los flanes antes de desmoldarlos para evitar que se rompan.

Para servirlos, acompáñalos con una salsa sencilla a base de nata y un chorrito de cebollino picado, o con una ligera crema de espárragos.

¡Diviértete en la cocina y buen provecho!

Curiosidades

Los espárragos son apreciados en la cocina no solo por su sabor delicado, sino también por sus propiedades nutritivas y diuréticas. En particular, los espárragos blancos son menos amargos que los espárragos verdes porque crecen bajo tierra, protegidos de la luz del sol que es responsable de la formación de la clorofila.

Flan de espárragos blancos