Focaccia al mijo

La focaccia al mijo es una variante de la focaccia clásica que incluye el mijo entre los ingredientes, haciéndola particularmente nutritiva. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 250 g de harina de mijo
  • 250 g de harina de trigo tipo 0 o tipo 1
  • 300 ml de agua tibia
  • 12 g de levadura de cerveza fresca (o 4 g de levadura de cerveza seca)
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 2 cucharaditas de sal
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra, más un poco para untar
  • Romero fresco (opcional)
  • Sal gruesa para decorar

Preparación

  1. En un bol amplio, disuelve la levadura de cerveza fresca (o seca) en el agua tibia con una cucharadita de azúcar. Deja reposar unos minutos hasta que empiecen a formarse burbujas en la superficie, señal de que la levadura está activa.
  2. En otro bol, une la harina de mijo y la harina de trigo, añade la sal y mezcla.
  3. Haz un hueco en el centro de la mezcla de harinas y vierte el agua con la levadura. Comienza a amasar añadiendo el aceite de oliva virgen extra. Trabaja la masa durante unos 10 minutos hasta que quede lisa y elástica.
  4. Unta un bol con un hilo de aceite de oliva, coloca la masa en su interior y cúbrela con un paño húmedo. Deja levar en un lugar cálido alejado de corrientes de aire durante unas 2 horas o hasta que la masa haya duplicado su volumen.
  5. Transfiere la masa a una bandeja untada con aceite, distribuyéndola de forma uniforme con los dedos formando los clásicos agujeros de la focaccia.
  6. Deja levar la focaccia en la bandeja otros 30 minutos.
  7. Mientras tanto, precalienta el horno a 220 °C.
  8. Antes de hornear, añade el romero fresco desmenuzado y espolvorea la superficie con sal gruesa. Rocía con un hilo de aceite de oliva virgen extra.
  9. Hornea la focaccia y cuécela durante unos 20-25 minutos o hasta que esté dorada en la superficie.
  10. Saca la focaccia del horno y déjala enfriar sobre una rejilla antes de servirla.

Curiosidades

El mijo es un cereal muy antiguo, utilizado desde tiempos prehistóricos y apreciado por su rico contenido en minerales y su fácil digestibilidad. A veces se descuida en la cocina moderna, pero es un excelente ingrediente para añadir valor nutricional a los platos de horno. La focaccia al mijo se presta muy bien para disfrutarla sola o como acompañamiento de verduras a la plancha o quesos frescos.

Focaccia al mijo