Focaccia enrollada

La focaccia enrollada es una deliciosa variante de la tradicional focaccia italiana. Es ideal tanto como aperitivo como snack y puede rellenarse de muchas formas diferentes. Aquí te proporcionaré una receta sencilla que podrás personalizar según tus gustos.

Ingredientes

Para la masa:

  • 500 g de harina de trigo blando (tipo 00 o tipo 1)
  • 300 ml de agua tibia
  • 10 g de sal fina
  • 10 g de azúcar granulado
  • 7 g de levadura de cerveza seca (o 25 g de levadura de cerveza fresca)
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra

Para el relleno:

  • Tomates cherry, cortados por la mitad
  • Aceitunas negras sin hueso
  • Anchoas en aceite
  • Orégano seco
  • Sal gruesa
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra

Puedes añadir o sustituir los ingredientes del relleno con lo que prefieras o tengas a mano, como mozzarella, jamón, verduras a la plancha, etc.

Preparación

  1. En un bol grande, mezcla la harina con la levadura seca y el azúcar. Añade el agua tibia poco a poco y comienza a amasar.
  2. Incorpora la sal y sigue amasando hasta obtener una masa lisa y elástica.
  3. Añade el aceite y amasa hasta incorporarlo completamente.
  4. Cubre la masa con un paño húmedo y déjala levar en un lugar cálido durante unas 2 horas, hasta que doble su volumen.
  5. Toma la masa leudada y estírala sobre una superficie ligeramente enharinada, dándole forma rectangular.
  6. Distribuye los tomates cherry, las aceitunas, las anchoas y el orégano sobre la masa extendida. Añade un pellizco de sal gruesa y un chorrito de aceite.
  7. Enrolla la masa por el lado largo, formando un rollo. Corta el rollo en trozos de unos 5-6 cm de ancho.
  8. Coloca los rollos en una bandeja cubierta con papel de horno, procurando dejar espacio entre ellos.
  9. Deja reposar otros treinta minutos, luego hornea en el horno precalentado a 200 °C durante unos 20-25 minutos, hasta que estén dorados.
  10. Saca del horno y deja enfriar sobre una rejilla antes de servir.

Curiosidades

La focaccia es un alimento antiquísimo que hunde sus raíces en la cultura del pan mediterráneo. Los antiguos romanos elaboraban una especie de focaccia llamada «panis focacius», que era un pan plano cocido sobre las brasas. La versión enrollada es una variación moderna que resalta su versatilidad y sabor.