Fonduta de Reblochon

La fonduta de Reblochon es un plato de origen francés, precisamente de la región de Saboya. Sin embargo, podemos añadir un toque italiano a esta receta utilizando ingredientes típicos de nuestro país. Aquí te explicamos cómo preparar una fonduta de Reblochon con un toque de estilo italiano:

Ingredientes

  • 1 Reblochon (aprox. 450 gr)
  • 200 ml de vino blanco seco (puedes optar por un vino italiano como Friulano o un Alto Adige)
  • 1 diente de ajo
  • Pimienta negra recién molida
  • Nuez moscada rallada
  • 2 cucharaditas de maicena (maicena disuelta en un poco de agua fría)
  • Para servir: pan en cubitos, patatas hervidas, verduras crudas o embutidos para los acompañamientos

Preparación

  1. Corta el Reblochon en trozos después de quitar la corteza, si lo prefieres (a algunos les gusta dejarla para más sabor).
  2. Frota el diente de ajo en el fondo y los lados de una cazuela o de un cazo para fondue.
  3. Vierte el vino blanco en la cazuela y caliéntalo a fuego medio hasta que esté a punto de hervir.
  4. Añade gradualmente el Reblochon cortado, mezclando con un batidor o una espátula de madera para que se derrita uniformemente.
  5. Una vez que el queso empieza a derretirse, añade un pellizco de pimienta negra recién molida y nuez moscada rallada al gusto.
  6. Mezcla la maicena con un poco de agua fría y luego añádela a la fonduta. Continúa mezclando hasta que la fonduta alcance una consistencia suave y homogénea.
  7. Si la fonduta está demasiado espesa, puedes añadir un poco más de vino blanco para diluirla.
  8. Transfiere la cazuela con la fonduta a un quemador de mesa para mantener el queso caliente y cremoso durante la comida.

Sirve la fonduta de Reblochon con trozos de pan tostado, patatas hervidas, verduras crudas como pimientos, zanahorias o apio, o acompáñala con embutidos como jamón o bresaola para un toque aún más italiano.

Curiosidades

La palabra “Reblochon” deriva del término patois “reblocher”, que significa “ordeñar de nuevo”. Este queso nace de una antigua práctica de los granjeros que, para evitar pagar un impuesto sobre la cantidad de leche ordeñada, no ordeñaban completamente a sus vacas. Una vez que los oficiales habían pasado, realizaban un segundo ordeño para obtener la leche restante, más rica en grasas, con la que producían el Reblochon.