Ganache de chocolate blanco

La ganache de chocolate blanco es una crema aterciopelada y rica que puede utilizarse para rellenar dulces, como cobertura para tartas o en bombones. Aquí te explicamos cómo prepararla.

Ingredientes

  • 200 g de chocolate blanco de buena calidad
  • 100 ml de nata fresca

Preparación

  1. En primer lugar, pica finamente el chocolate blanco. Este paso es importante para asegurarte de que se derrita uniformemente cuando se añada la nata caliente.
  2. Vierte la nata fresca en un cazo y caliéntala casi hasta que hierva a fuego medio-bajo. Debes tener cuidado de no dejar que hierva completamente.
  3. En cuanto la nata empiece a formar las primeras burbujas en los lados del cazo, retírala del fuego.
  4. Añade el chocolate blanco picado a la nata caliente y deja reposar un minuto, para que el calor empiece a derretir el chocolate.
  5. Después del minuto de espera, mezcla suavemente con una espátula o una cuchara de madera hasta que el chocolate se haya derretido completamente y la mezcla quede suave y homogénea. Si es necesario, puedes volver a poner la mezcla al fuego muy bajo para ayudar a derretir los trocitos que queden.
  6. Una vez que la ganache esté suave, déjala enfriar a temperatura ambiente. Luego, si deseas una consistencia más espesa para rellenar dulces o para glasear, cúbrela con film transparente en contacto y déjala reposar en el frigorífico hasta que alcance la consistencia deseada.

Una idea para un toque italiano podría ser aromatizar tu ganache de chocolate blanco con una pizca de vainilla o con unas gotas de licor de amareto o limoncello, que combina muy bien con el chocolate blanco.

Curiosidades

La ganache es una invención francesa cuya creación se atribuye al pastelero Siraudin a finales del siglo XIX. Sin embargo, se ha convertido en un clásico de la repostería en todo el mundo, y cada cultura ha encontrado la manera de personalizarla e integrarla en sus propias delicias locales.

Ganache de chocolate blanco