Graffe

Las graffe, conocidas también como rosquillas o bombolones napolitanos, son un dulce leudado frito muy apreciado, especialmente durante el período de Carnaval. Aquí está la receta tradicional para preparar las graffe.

Ingredientes

  • 500 g de harina 00
  • 25 g de levadura de cerveza fresca
  • 50 g de azúcar
  • 50 g de mantequilla
  • 2 huevos
  • 200 ml de leche tibia
  • 1 pizca de sal
  • Ralladura de 1 limón
  • Aceite para freír (cantidad abundante)
  • Azúcar granulada para decorar

Preparación

  1. Disolver la levadura de cerveza en la leche tibia con una cucharadita de azúcar y dejar reposar unos minutos.
  2. Mezclar la harina con el azúcar restante, la sal y la ralladura de limón en un bol grande.
  3. Añadir en el centro de la harina los huevos y empezar a amasar.
  4. Incorporar la levadura disuelta en la leche y continuar trabajando la masa.
  5. Añadir la mantequilla blanda en trocitos y trabajar la masa hasta que quede elástica y lisa.
  6. Formar una bola con la masa, colocarla en un bol ligeramente enharinado, cubrirla con un paño húmedo y dejarla levar en un lugar cálido hasta que duplique su volumen, aproximadamente 2 horas.
  7. Después de la levadura, estirar la masa sobre una superficie enharinada hasta obtener un grosor de unos 1,5 cm.
  8. Con un cortador circular (o un vaso) recortar discos y con un cortador más pequeño hacer un agujero en el centro de cada disco para formar la graffa.
  9. Dejar levar de nuevo las graffe sobre una bandeja cubiertas con un paño durante unos 30 minutos.
  10. Freír las graffe en aceite caliente (175 °C) hasta que se doren por ambos lados.
  11. Escurrir las graffe fritas sobre papel absorbente y pasarlas por azúcar granulada mientras estén calientes.

Curiosidades

Las graffe tienen su origen en la cocina napolitana y se consideran una auténtica delicia. Tradicionalmente preparadas durante el Carnaval, se han extendido por toda Italia convirtiéndose en un dulce apreciado en cualquier momento del año. Su superficie dorada y azucarada las hace irresistibles, y a menudo se acompañan de un buen café napolitano.

¡Buena preparación y buen provecho!