Grissini retorcidos

Los grissini retorcidos son una excelente variante crujiente y divertida del clásico grissino turinés. Aquí te explicamos cómo prepararlos:

Ingredientes

  • 250 g de harina 00
  • 250 g de harina Manitoba
  • 300 ml de agua tibia
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de sal fina
  • 15 g de levadura de cerveza fresca o 5 g de levadura de cerveza seca
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sémola de trigo duro o harina para trabajar la masa

Preparación

  1. Comienza disolviendo la levadura de cerveza en el agua tibia con el azúcar, y deja reposar unos minutos.
  2. En un bol grande, mezcla las harinas y la sal. Haz un hueco en el centro y añade la levadura disuelta y el aceite de oliva virgen extra.
  3. Comienza a amasar hasta obtener una masa lisa y elástica. Si la masa resulta demasiado pegajosa, puedes añadir un poco de harina; si por el contrario está demasiado seca, añade un hilo de agua.
  4. Deja levar la masa tapada con un paño húmedo en un lugar cálido durante aproximadamente 1-2 horas, o hasta que duplique su volumen.
  5. Precalienta el horno a 200 °C.
  6. Recupera la masa, desinfla con cuidado con las manos y divídela en tantos trozos de unos 30 g cada uno.
  7. Estira cada trozo en largos rollitos y luego retuércelos para dar la característica forma retorcida a tus grissini. Usa un poco de sémola o harina para evitar que la masa se pegue a las manos o a la superficie de trabajo.
  8. Coloca los grissini en una bandeja forrada con papel de horno, separándolos ligeramente unos de otros.
  9. Hornea durante unos 10-15 minutos o hasta que los grissini estén dorados y crujientes.
  10. Deja enfriar los grissini sobre una rejilla antes de servir.

Curiosidades

Los grissini nacieron en Piamonte alrededor del siglo XVII. La leyenda cuenta que fueron inventados para Vittorio Amedeo II de Saboya, que tenía problemas de digestión. Con el tiempo, los grissini se convirtieron en un símbolo de la ciudad de Turín, famosos en todo el mundo.

¡Los grissini retorcidos, en particular, son una versión más rústica y pueden aromatizarse con hierbas como romero o tomillo, o con semillas de sésamo, amapola o hinojo para que cada bocado sea aún más sabroso!

Grissini retorcidos