Guirnalda de pan de jengibre

Las guirnaldas de pan de jengibre son decoraciones comestibles que a menudo encontramos colgadas en los árboles de Navidad o en las ventanas durante las festividades invernales. Además de ser una actividad divertida para hacer en familia, hacen que el ambiente festivo sea aún más alegre. Aquí está la receta con un toque italiano.

Ingredientes

  • 350 g de harina 00
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 2 cucharaditas de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de clavos de olor molidos
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada molida
  • 1/4 cucharadita de sal fina
  • 125 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 175 g de azúcar moreno
  • 1 huevo grande
  • 4 cucharadas de miel multifloral (un toque muy italiano en lugar del jarabe de melaza)

Preparación

  1. En un bol, tamiza juntos la harina, el bicarbonato de sodio, el jengibre, la canela, los clavos de olor, la nuez moscada y la sal.
  2. En otro bol, bate la mantequilla con el azúcar moreno hasta obtener una mezcla clara y espumosa.
  3. Añade el huevo y la miel a la mezcla de mantequilla y azúcar y continúa batiendo hasta que todos los ingredientes estén bien combinados.
  4. Incorpora gradualmente los ingredientes secos hasta formar una masa homogénea.
  5. Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar en el frigorífico durante al menos una hora.
  6. Precalienta el horno a 180 °C y forra una o más bandejas con papel de horno.
  7. Estira la masa sobre una superficie enharinada hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 4 mm.
  8. Usa moldes para galletas de tema festivo para cortar la masa y haz un agujero en la parte superior de cada galleta si deseas colgar las guirnaldas.
  9. Coloca las galletas en la bandeja preparada y hornéalas durante unos 10-12 minutos o hasta que se doren por los bordes.
  10. Deja enfriar las galletas completamente antes de decorarlas con glaseado real coloreado y, si quieres, espolvoréalas con azúcarillos o perlas comestibles.

Como toque final, si deseas colgar tus guirnaldas de pan de jengibre, pasa una bonita cinta roja o dorada por los agujeros y haz un nudo para poder suspenderlas.

Una curiosidad: el pan de jengibre es un dulce que tiene una larga historia, se cree que ya era conocido en tiempos de los antiguos griegos y egipcios. Popularizado en Europa gracias a los cruzados que lo trajeron de vuelta a su patria, encuentra su máxima expresión en Alemania, con la ciudad de Núremberg rebautizada como “la capital del pan de jengibre”. En Italia, cada región tiene luego su dulce tradicional a base de especias, como por ejemplo los mostaccioli napolitanos.

Guirnalda de pan de jengibre