Huevos a la benedictina
17/11/2023Los Huevos a la Benedictina, también conocidos como Eggs Benedict, son un plato de origen americano que ofrece un bonito toque de clase para un brunch o para un desayuno sustancioso. Aquí tienes una versión clásica con un toque italiano.
Ingredientes
- 4 huevos frescos
- 2 muffins ingleses o 4 rebanadas de pan casero italiano
- 4 lonchas de panceta ahumada o jamón crudo para un toque local
- Mantequilla c.s.
Para la salsa holandesa:
- 2 yemas de huevo
- 1 cucharada de zumo de limón
- 125 gramos de mantequilla
- Sal y pimienta c.s.
- Una pizca de pimentón (opcional)
Preparación
- Comienza preparando la salsa holandesa: derrite la mantequilla y déjala entibiar. En un bol resistente al calor, bate las yemas con el zumo de limón. Coloca el bol sobre un cazo con agua hirviendo a fuego lento (baño maría) y sigue batiendo hasta que las yemas se vuelvan espumosas y empiecen a espesar. Ten cuidado de no cocinar demasiado para evitar que se conviertan en tortilla.
- Retira el bol del fuego y empieza a añadir la mantequilla derretida en hilo, batiendo continuamente hasta obtener una salsa homogénea. Sazona con sal, pimienta y una pizca de pimentón, si lo deseas. Reserva en un lugar templado.
- Tuesta los muffins ingleses o el pan, y mientras tanto cocina la panceta o el jamón en una sartén hasta que quede crujiente. Reserva.
- Para los huevos pochés, lleva a ebullición suave una olla de agua con una pizca de sal y un chorrito de vinagre (ayuda a que los huevos cuajen). Rompe delicadamente los huevos, uno a uno, en una taza y vierte el contenido en el agua hirviendo. Cocina durante 3-4 minutos, luego extrae con una espumadera y reserva sobre papel absorbente.
- Ahora monta el plato: unta un poco de mantequilla en las rebanadas de pan tostado, coloca encima la panceta o el jamón, luego posiciona con cuidado el huevo pochado sobre la carne.
- Cubre con la salsa holandesa y, si quieres, una espolvoreada de pimienta o pimentón.
Curiosidades
Hay muchas historias sobre el origen de los Eggs Benedict. Una de las más conocidas cuenta que un cliente habitual del Waldorf Hotel de Nueva York pidió “tostada, bacon crujiente, dos huevos pochés y una cucharada de salsa holandesa” después de una fuerte resaca. El plato gustó tanto que el chef lo incluyó en el menú.
Para un maridaje de vinos, podrías optar por un espumoso italiano seco, como un Prosecco, que con su efervescencia y frescura equilibra la riqueza de los huevos y la salsa holandesa. ¡Buen provecho!
