Krapfen

Los Krapfen, conocidos también como bombolones en algunas partes de Italia, son una deliciosa especialidad de repostería de origen austriaco. Aquí te explicamos cómo prepararlos:

Ingredientes

  • 500 g de harina 00
  • 50 g de azúcar
  • 250 ml de leche tibia
  • 25 g de levadura de cerveza fresca
  • 60 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 2 yemas de huevo
  • 1 huevo entero
  • 1 pizca de sal
  • Ralladura de 1 limón (no tratado)
  • Aceite para freír (por ejemplo, de semillas de cacahuete)
  • Azúcar glas para espolvorear
  • Mermelada de albaricoques o crema pastelera para rellenar

Preparación

  1. Disuelve la levadura en la leche tibia con una cucharadita de azúcar tomada del total.
  2. En un bol grande, tamiza la harina y forma un volcán en el centro. Añade las yemas, el huevo entero, la mantequilla blanda, la ralladura de limón, el sal y el azúcar restante.
  3. Comienza a amasar añadiendo poco a poco la leche con la levadura disuelta.
  4. Trabaja la masa hasta que quede lisa y elástica, luego cúbrela con un paño y déjala levar en un lugar cálido hasta que doble su volumen (aproximadamente 2 horas).
  5. Una vez que la masa haya levado, estírala sobre una superficie ligeramente enharinada hasta alcanzar un grosor de unos 1,5 cm.
  6. Con un cortapastas o un vaso, recorta discos de masa. Déjalos levar después sobre una bandeja ligeramente enharinada durante otros 30 minutos.
  7. Calienta el aceite en una sartén honda o en una freidora hasta 170 °C, y fríe los Krapfen de pocos en pocos, dándoles la vuelta una vez, hasta que estén dorados por ambos lados.
  8. Escurre los Krapfen sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  9. Cuando aún estén calientes, rellénalos con la mermelada de albaricoques o la crema pastelera usando una jeringa de pastelería.
  10. Espolvorea los Krapfen con azúcar glas antes de servirlos.

Curiosidades

Los Krapfen se preparan tradicionalmente en Austria y Baviera durante el período de Carnaval. En Italia, especialmente en regiones como el Trentino-Alto Adigio, su presencia es muy notoria gracias a la influencia de la cultura austriaca vecina. Según la tradición, se regalaban dulces como los Krapfen para celebrar el abandono de las carnes y la entrada en el período de Cuaresma.