Linguine con bottarga y arselle

Las linguine con bottarga y arselle son un plato refinado que combina los sabores del mar con la tradición culinaria italiana. Aquí tienes la receta:

Ingredientes

  • 320 g de linguine
  • 200 g de arselle (almejas veraces)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo
  • Una pizca de guindilla (opcional)
  • Perejil picado c.s.
  • 50 g de bottarga de mújol
  • Sal c.s.
  • Pimienta c.s. (opcional)

Preparación

  1. Comienza limpiando bien las arselle colocándolas en un bol con agua salada y dejándolas purgar durante aproximadamente una hora, cambiando el agua un par de veces.
  2. Mientras tanto, lleva a ebullición una olla con agua, salala y cocina las linguine al dente siguiendo las indicaciones del paquete.
  3. En una sartén grande calienta el aceite de oliva virgen extra con el ajo entero y la guindilla. Una vez dorado el ajo, retíralo.
  4. Añade las arselle en la sartén y tapa con una tapadera para que se abran todas. Si hubiera arselle que no se abren, es mejor desecharlas.
  5. Una vez abiertas, añade un poco de agua de cocción de la pasta y deja que se impregnen de sabor durante unos minutos.
  6. Escurre las linguine al dente y viértelas en la sartén con las arselle, mezclando bien y dejando que la pasta absorba el sabor de la salsa.
  7. Ralla la bottarga directamente sobre las linguine en la sartén, reservando un poco para la decoración final.
  8. Mezcla todo bien, emplata las linguine y espolvoréalas con el resto de la bottarga y el perejil picado.
  9. Si prefieres un sabor más intenso, puedes añadir al final un chorrito de aceite en crudo y una pizca de pimienta fresca.

Curiosidades

La bottarga es una delicia de la cocina mediterránea, un embutido de huevas de pescado (normalmente mújol o atún) secadas y saladas, que se ralla para enriquecer los platos con su sabor único e intenso. Las arselle, también conocidas como almejas veraces, son un molusco muy apreciado en la cocina costera por su sabor delicado y ligeramente dulce que, unido a la bottarga, crea una combinación verdaderamente especial.

Te recomiendo acompañar este plato con un vino blanco fresco y mineral, como un Vermentino de Cerdeña, que con su acidez es capaz de equilibrar el sabor intenso de la bottarga y realzar el de las arselle.