Medallones de Polenta con Alcachofas
17/11/2023Los medallones de polenta con alcachofas son un plato delicioso y bastante sencillo de preparar. Aquí está la receta.
Ingredientes
- 250 g de harina de maíz para polenta
- 1 L de agua
- Sal, c.n.
- 4 alcachofas
- 2 dientes de ajo
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Perejil picado, c.n.
- Zumo de limón
- Pimienta negra, c.n.
- Queso parmesano rallado, c.n. (opcional)
Preparación
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Empiece limpiando las alcachofas, retirando las hojas exteriores duras, las puntas y la pelusa interna. A continuación, córtelas en gajos finos y colóquelas en agua acidulada con zumo de limón para evitar que se oscurezcan.
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En una sartén grande, caliente dos cucharadas de aceite de oliva y añada un diente de ajo. Escurra las alcachofas y saltéelas en la sartén durante unos 5-10 minutos, hasta que estén doradas y tiernas. Añada el perejil picado, la pimienta y rectifique de sal. Retire el ajo y reserve.
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Lleve el agua a ebullición en una olla grande, sálela y vierta lentamente la harina de maíz, removiendo continuamente con un batidor para evitar la formación de grumos.
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Baje el fuego y continúe removiendo con una cuchara de madera, cocinando la polenta durante el tiempo indicado en el envase, generalmente de 30 a 45 minutos según la granulometría de la harina.
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Una vez lista, viértala sobre una superficie ligeramente húmeda o en una bandeja y nivélela con el dorso de una cuchara hasta obtener un grosor uniforme de aproximadamente 1,5 cm.
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Deje enfriar la polenta y, a continuación, recorte los medallones con un cortapastas circular o un vaso.
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En una sartén, caliente las dos cucharadas de aceite de oliva restantes con el otro diente de ajo. Cuando el ajo esté dorado, retírelo y saltee los medallones de polenta por ambos lados hasta que estén crujientes y dorados.
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Sirva los medallones calientes, apilados o acompañados de las alcachofas preparadas previamente y, si lo desea, espolvoréelos con queso parmesano rallado.
Curiosidades
La polenta, plato muy versátil de la cocina italiana septentrional, puede consumirse tanto caliente como guarnición o plato principal, como fría, cortada en lonchas o medallones y luego a la plancha o frita. Las alcachofas, con su sabor ligeramente amargo, combinan perfectamente con la dulzura de la polenta. Este plato puede enriquecerse añadiendo hierbas aromáticas o quesos a la mezcla de alcachofas o reinventarse sirviendo los medallones sobre una cama de salsa de setas o de tomate.