Mejillones en salsa de vino blanco y nata

Los mejillones en salsa de vino blanco y nata son un plato refinado que se adapta bien como entrante o como segundo plato, especialmente en ocasiones de cenas especiales. Veamos juntos cómo prepararlos.

Ingredientes

  • 1 kg de mejillones frescos y limpios
  • 2 dientes de ajo
  • 200 ml de vino blanco seco
  • 200 ml de nata para cocinar
  • Perejil picado c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra (opcional)
  • Sal (si es necesario, tener cuidado ya que los mejillones ya son salados por sí mismos)

Preparación

  1. Comienza asegurándote de que los mejillones estén bien limpios; quita las barbas exteriores y raspa cualquier impureza presente en la concha con un cuchillo. Enjuaga los mejillones bajo agua corriente fría.

  2. En una sartén amplia y de bordes altos, sofríe ligeramente los dientes de ajo en el aceite de oliva virgen extra. No los dejes dorar para evitar que su sabor se vuelva demasiado fuerte.

  3. Añade los mejillones a la sartén y cúbrelos. Deja que se abran a fuego medio-alto, liberando su líquido natural, durante unos 3-5 minutos.

  4. Una vez que los mejillones se hayan abierto (descarta los que permanezcan cerrados), vierte el vino blanco y deja evaporar el alcohol durante unos minutos.

  5. Añade la nata, mezcla delicadamente y deja cocer otros 2-3 minutos, hasta que la salsa se haya espesado ligeramente. Si lo deseas, añade un pizca de pimienta negra.

  6. Prueba el sabor y, si es necesario, ajusta de sal, pero ten cuidado porque los mejillones ya liberan por sí mismos cierta salinidad.

  7. Espolvorea con perejil fresco picado antes de servir.

Sirve los mejillones bien calientes acompañados de crostini de pan o, para una experiencia aún más italiana, con una focaccia crujiente. Un plato simple pero lleno de sabor, perfecto para quienes aman los sabores del mar unidos a los delicados de la nata y el vino blanco.

Curiosidades

Los mejillones tienen una larga tradición en la cocina italiana por su versatilidad y por ser un producto del mar muy accesible. La combinación de vino blanco y nata es especialmente apreciada en el centro-norte de Italia, y aporta al plato un tono más cremoso y aterciopelado.

Mejillones en salsa de vino blanco y nata