Meringata helado de limón

La meringata helado de limón es un postre fresco y agradablemente ácido, perfecto para los días calurosos o para cerrar una cena con un toque de ligereza. Aquí los ingredientes y el procedimiento.

Ingredientes

  • 4 limones ecológicos (para el jugo y la ralladura)
  • 250 ml de agua
  • 200 g de azúcar granulado
  • 4 claras de huevo
  • 200 ml de nata fresca para montar
  • 120 g de azúcar glas
  • Merengues secos c.s. (según el tamaño de la meringata que se desee)

Preparación

  1. Empezamos preparando un almíbar: en un cazo, verter el agua y 200 g de azúcar granulado y llevar a ebullición, hasta que el azúcar se haya disuelto completamente. Dejar enfriar completamente el almíbar.

  2. Mientras tanto, lavar los limones y rallar la piel de un limón, procurando evitar la parte blanca y más amarga. Luego, exprimir los limones hasta obtener aproximadamente 150 ml de jugo.

  3. En un bol, empezar a montar las claras a punto de nieve firme. Cuando empiecen a ponerse blancas y espumosas, añadir poco a poco el azúcar glas continuando el batido, hasta obtener un merengue brillante y firme.

  4. Montar la nata fresca hasta que esté firme e incorporarla delicadamente al merengue, mezclando de abajo hacia arriba para no desmontar la mezcla.

  5. Incorporar luego el jugo y la ralladura de limón, mezclando siempre con delicadeza.

  6. Tomar un molde de plumcake (o un recipiente rectangular), forrarlo con film transparente para que sea más fácil desmoldar la meringata una vez congelada.

  7. Verter la mitad de la mezcla en el recipiente, luego distribuir por encima merengues secos aplastados (estos crearán el “crujiente”).

  8. Cubrir con el resto de la mezcla de merengue de limón.

  9. Cerrar con otra capa de merengues secos y poner en el congelador durante al menos 4 horas, o hasta que la meringata esté completamente congelada.

  10. Antes de servir, desmoldar la meringata helado de limón y dejarla a temperatura ambiente unos minutos, para que se ablande ligeramente.

Curiosidades

La meringata es un dulce que une la crujienteza de los merengues en el exterior y la suavidad de la crema o del helado en el interior. No olvidéis acompañar este postre con un vino dulce, quizá un passito o un moscato, que equilibren su acidez y resalten su frescura.

Meringata helado de limón