Mezzelune con robiola y anchoas

Puedo guiarte en la preparación de las mezzelune con robiola y anchoas, un plato que combina la cremosidad del queso con el sabor intenso de las anchoas. Así es como proceder.

Ingredientes

  • 250 g de pasta fresca al huevo (puedes utilizar láminas listas o prepararla tú mismo)
  • 200 g de robiola
  • 12 filetes de anchoa en aceite
  • 50 g de mantequilla
  • Pan rallado c.s.
  • Perejil picado c.s.
  • Pimienta negra c.s.
  • Sal c.s.

Preparación

  1. Si utilizas la pasta fresca hecha en casa, prepárala amasando 200 g de harina con 2 huevos y una pizca de sal. Déjala reposar, luego estírala en láminas finas con la ayuda de una máquina para pasta.

  2. Toma la robiola y mézclala en un bol con una pizca de pimienta negra hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea. Si lo deseas, puedes añadir a la mezcla un poco de perejil picado para dar un toque de frescura.

  3. Corta los filetes de anchoa en trocitos pequeños y mézclalos con la robiola.

  4. Con un cortapastas o un vaso, recorta de la lámina formas circulares. En el centro de cada círculo coloca una cucharadita del relleno de robiola y anchoas.

  5. Dobla cada círculo en media luna y sella bien los bordes, quizá con los dientes de un tenedor para garantizar que permanezcan cerrados durante la cocción.

  6. Hierve abundante agua con sal en una olla y cocina las mezzelune durante pocos minutos, hasta que suban a la superficie.

  7. Mientras tanto, derrite la mantequilla en una sartén y añade una pizca de pan rallado, dejándolo tostar ligeramente.

  8. Escurre las mezzelune y transfiérelas a la sartén con la mantequilla y el pan rallado, salteándolas brevemente para darles sabor.

  9. Sirve inmediatamente, decorando con perejil picado fresco.

Curiosidades

Las mezzelune (o “medialunas”) son un formato de pasta rellena típico de varias regiones italianas, similares a los raviolis pero de forma semicircular. La combinación de la robiola, queso de sabor delicado y ligeramente ácido, con las anchoas, de sabor intenso y salado, crea un contraste gustativo muy agradable y apreciado en muchos platos de la tradición italiana.

Mezzelune con robiola y anchoas