Milhojas de pan carasau

El milhojas de pan carasau es un plato que juega con la crocancia del típico pan sardo y las capas de ingredientes que se pueden personalizar según el propio gusto. Veamos la versión clásica con tomates y queso, pero recuerda que puedes variar las capas con lo que prefieras o tengas a disposición.

Ingredientes

  • Pan carasau (cantidad a gusto, pero prevé al menos 3-4 hojas por porción)
  • Tomates maduros (2-3 según el tamaño)
  • Queso tipo mozzarella o stracciatella (200-300 g)
  • Albahaca fresca (cualquier otra hierba aromática fresca si prefieres)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta c.s.
  • Orégano (opcional)

Obviamente puedes enriquecerlo aún más con ingredientes como rúcula, aceitunas, alcachofitas o un añadido de pesto o tapenade.

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C.
  2. Prepara los tomates lavándolos y cortándolos en rodajas. Si prefieres, también puedes escaldarlos un minuto en agua hirviendo y luego pelarlos.
  3. Corta el queso en lonchas o desmenúzalo, si estás utilizando stracciatella.
  4. Toma una hoja de pan carasau y rocíala ligeramente con agua para que sea más maleable. Luego, colócala en una bandeja forrada con papel de horno.
  5. Dispón sobre el pan una capa de rodajas de tomate, luego un poco de queso y albahaca troceada u otras hierbas aromáticas a tu elección. Añade un chorrito de aceite, una pizca de sal y pimienta y, si quieres, un poco de orégano.
  6. Repite el proceso con otras hojas de pan carasau, apilando las capas una sobre otra.
  7. Termina la última capa con un toque de queso y un espolvoreado de hierbas.
  8. Hornea el milhojas de pan carasau durante unos 5-10 minutos, o hasta que el queso se haya derretido y esté ligeramente dorado.
  9. Saca del horno y deja reposar un minuto antes de dividirlo con un cuchillo afilado o un cortador de pizza.

Curiosidades

El pan carasau, conocido también como “carta de música” por su finura, tiene orígenes antiquísimos y procede de Cerdeña. Tradicionalmente se cocinaba dos veces para garantizar su conservación a largo plazo, perfecto para los pastores durante los largos periodos de trashumancia. Su versatilidad lo convierte en protagonista de muchas recetas, tanto dulces como saladas, dando lugar a numerosos experimentos culinarios.

Milhojas de pan carasau