Mini bavaresas de calabaza con salsa de parmesano

La bavaresa de calabaza es un plato que puede ser tanto un entrante refinado como un postre, según cómo se sazone y acompañe. En este caso, con la salsa de parmesano, puede ofrecer un delicado equilibrio dulce-salado, típico de algunas recetas italianas que juegan con los contrastes. A continuación se explica cómo preparar unas mini bavaresas de calabaza con salsa de parmesano.

Ingredientes

  • 250 g de pulpa de calabaza cocida y triturada
  • 200 ml de nata fresca
  • 2 hojas de gelatina (o agar agar si se desea una alternativa vegetariana)
  • Sal y pimienta al gusto
  • Nuez moscada al gusto

Para la salsa de parmesano:

  • 100 g de parmesano rallado
  • 200 ml de nata fresca
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación

  1. Comienza hidratando las hojas de gelatina en agua fría durante unos 10 minutos.
  2. Calienta ligeramente la pulpa de calabaza ya cocida y triturada, ajusta de sal, pimienta y nuez moscada.
  3. Exprime la gelatina ya ablandada y disuélvela en la calabaza caliente, removiendo bien para evitar grumos.
  4. Monta la nata fresca hasta que esté firme.
  5. Incorpora delicadamente la nata montada a la calabaza y mezcla con movimientos suaves de arriba hacia abajo para no desmontar la preparación.
  6. Vierte la mezcla en moldes individuales previamente humedecidos con un poco de agua (esto facilitará el desmolde).
  7. Deja enfriar y luego reposa en el frigorífico durante al menos 4 horas.

Para la salsa de parmesano:

  1. Calienta la nata en un cazo sin llevarla a ebullición.
  2. Añade el parmesano rallado y remueve hasta obtener una crema suave y homogénea.
  3. Ajusta de sal y pimienta y mantén caliente.

Para servir:

  1. Desmolda las mini bavaresas en platos individuales.
  2. Baña con la salsa de parmesano tibia.

Curiosidades

La bavaresa (o bavarois) es un postre frío de la pastelería francesa. La versión salada es menos común, pero representa una forma original de reinterpretar una receta clásica, especialmente cuando se combina con ingredientes de temporada como la calabaza y sabores intensos como el parmesano.

Para un toque italiano, puedes adornar con un poco de cebollino picado o con hojas de salvia crujientes, previamente fritas en un poco de aceite. La combinación de calabaza y salvia es realmente un clásico de la cocina italiana que nunca decepciona.