Mousse de salmón

La mousse de salmón es un aperitivo delicado y refinado que puede servirse en diversas ocasiones. Para darle un toque italiano, podrías servirla con crostinis de pan casero o en combinación con una salsa delicada de albahaca.

Ingredientes

  • 200 g de salmón ahumado
  • 100 g de ricotta fresca
  • 100 ml de nata fresca para montar
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • Sal y pimienta c.s.
  • Eneldo fresco (opcional)
  • 1 hoja de gelatina (opcional, para dar más consistencia a la mousse)

Preparación

  1. Si decides utilizar la gelatina, ponla en remojo en agua fría durante unos 10 minutos.
  2. Mientras tanto, corta el salmón ahumado en trocitos, reservando algunas lonchas para la decoración final.
  3. Pon el salmón en el robot de cocina junto con la ricotta y el zumo de limón. Tritura hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
  4. Escurre la gelatina en remojo y disuélvela en una cucharada de agua caliente, luego agrégala a la mezcla de salmón si quieres utilizarla.
  5. En un bol aparte, monta la nata fresca hasta que quede espumosa y firme.
  6. Incorpora delicadamente la nata montada a la mezcla de salmón con movimientos de abajo hacia arriba para que no se baje.
  7. Rectifica de sal y pimienta y añade eneldo picado finamente si lo deseas.
  8. Vierte la mousse en una o varias copas y deja reposar en el frigorífico durante al menos 2 horas antes de servir.
  9. Decora con las lonchas de salmón que has reservado y, si quieres, una ramita de eneldo o una hojita de albahaca para un último toque italiano.

Curiosidades

Esta mousse también puede prepararse con salmón fresco cocido al vapor y luego dejado enfriar, para un sabor más delicado y una textura aún más suave. Y si prefieres un toque más intenso, puedes añadir a la mousse una pizca de ralladura de limón o un par de alcaparras picadas finamente. La mousse de salmón es perfecta para untar en crostinis o para rellenar vol-au-vent, como aperitivo elegante y sabroso.

Mousse de salmón