Pajaritos escapados

Los “pajaritos escapados”, también conocidos como rollitos de carne, son un plato clásico de la cocina italiana, especialmente en Lombardía y en Emilia-Romaña. Se trata de pequeños rollitos de carne preparados con lonchas finas de ternera o de cerdo, envueltos alrededor de un relleno sabroso.

Ingredientes

  • Lonchas finas de ternera o de vaca muy delgadas (aproximadamente 12 piezas)
  • Lonchas de jamón crudo (12 piezas)
  • Salvia fresca
  • Romero
  • Ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vino blanco seco
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

  1. Toma las lonchas de carne y aplánalas aún más con un mazo para carne, de modo que se puedan enrollar fácilmente.
  2. Sobre cada loncha, coloca una loncha de jamón crudo y algunas hojas de salvia. Si te gusta, puedes añadir también un poco de romero picado.
  3. Enrolla las lonchas sobre sí mismas formando pequeños rollitos, y fíjalos con un palillo para mantener la forma durante la cocción.
  4. En una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva virgen extra y añade un diente de ajo para aromatizar el aceite.
  5. Una vez que el ajo esté dorado, retíralo y coloca los rollitos en la sartén.
  6. Dora los rollitos por todos los lados, luego añade un vaso de vino blanco seco. Deja evaporar el alcohol a fuego vivo.
  7. Baja el fuego, tapa y deja cocer durante unos 20 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando.
  8. Ajusta de sal y pimienta y, si es necesario, durante la cocción añade un poco de caldo o agua caliente para que no se sequen demasiado.
  9. Sírvelos calientes y… ¡buen provecho!

Curiosidades

El nombre “pajaritos escapados” deriva probablemente del hecho de que, históricamente, los rollitos eran una forma económica de sustituir en la preparación platos que preveían el uso de pájaros pequeños, menos accesibles para todos. Con su forma, evocan la idea de los pajaritos, pero “escaparon” porque, en realidad, en su lugar hay carne.

Este plato se puede acompañar con una guarnición de verduras de temporada o una sencilla ensalada. ¡Y para un maridaje vinícola, un tinto joven y fresco sería ideal!

Pajaritos escapados