Parmigiana de calabacines roja

La Parmigiana de calabacines roja es una variante de la más tradicional Parmigiana de berenjenas. Aquí tienes la receta:

Ingredientes

  • 6-7 calabacines medianos
  • 800 g de passata de tomate
  • 250 g de mozzarella (o fiordilatte)
  • 100 g de parmesano rallado
  • Albahaca fresca
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite para freír (opcional)

Preparación

  1. Comienza cortando los calabacines en rodajas de unos 3-5 mm de grosor. Si prefieres una versión más ligera, puedes cocinarlos a la plancha en lugar de freírlos. En caso de freír, una vez cortados los calabacines, fríelos en abundante aceite caliente hasta que estén dorados y luego déjalos escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Si optas por cocinarlos a la plancha, úntalos ligeramente con aceite y cocínalos en una plancha bien caliente hasta que tengan las clásicas rayas marrones por ambos lados.
  2. Prepara la salsa sofriendo el ajo en aceite de oliva virgen extra. Cuando esté dorado, retíralo y añade la passata de tomate. Ajusta de sal, pimienta y deja cocer durante unos 15-20 minutos, después de añadir algunas hojas de albahaca fresca.
  3. Corta la mozzarella en cubitos y déjala escurrir para eliminar el exceso de líquido.
  4. Monta la parmesana en una fuente para horno, creando capas sucesivas de calabacines, salsa de tomate, mozzarella en cubitos y un espolvoreado de parmesano rallado. Repite la operación hasta agotar los ingredientes, terminando con una capa de salsa y un generoso espolvoreado de parmesano.
  5. Hornea en el horno precalentado a 180° C durante unos 30-40 minutos o hasta que la superficie esté bien dorada y crujiente.
  6. Deja reposar la parmesana de calabacines unos diez minutos antes de servir, para que las capas se asienten y la mozzarella se endurezca un poco.

Curiosidades

La parmesana no es solo un plato nacido en Italia, sino que se ha convertido en un símbolo de la cocina casera mediterránea, con muchas variaciones regionales y personalizaciones. Aunque la versión original prevé el uso de berenjenas, experimentar con calabacines ofrece un resultado más ligero pero igualmente sabroso.