Parmigiana de patatas

La parmigiana de patatas es una variante de la más conocida parmigiana de berenjenas, que sustituye las berenjenas con las patatas para un resultado igualmente sabroso. Es un plato rico y sustancioso típico de la tradición culinaria italiana.

Ingredientes

  • 1 kg de patatas
  • 400 g de passata de tomate
  • 200 g de mozzarella (mejor si es de búfala)
  • 100 g de parmesano rallado
  • Albahaca fresca
  • 1 diente de ajo
  • Sal y pimienta c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • (Opcional) 100 g de jamón cocido o panceta en cubitos para añadir un toque sabroso

Preparación

  1. Comienza pelando las patatas y cortándolas en rodajas de aproximadamente 5 mm de grosor. Sumérgelas en agua fría para eliminar el almidón en exceso y sécalas bien.
  2. Fríe ligeramente las patatas en aceite de oliva hasta que estén ligeramente doradas y colócalas aparte sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Si prefieres una versión más ligera, puedes hervirlas o cocinarlas al horno antes de montar la parmigiana.
  3. Prepara un ligero sofrito con un hilo de aceite de oliva virgen extra y un diente de ajo. Añade la passata de tomate, sal y pimienta, y deja cocer durante unos 15 minutos a fuego medio-bajo. Añade algunas hojas de albahaca hacia el final de la cocción.
  4. Corta la mozzarella en lonchas y déjala escurrir para eliminar el suero en exceso.
  5. Toma una fuente para horno y comienza a montar la parmigiana creando una capa de patatas en el fondo, luego una de passata de tomate, una de mozzarella y un espolvoreado de parmesano. Si quieres, añade también aquí el jamón cocido o la panceta.
  6. Repite las capas hasta agotar los ingredientes, terminando con una capa de passata y abundante parmesano.
  7. Hornea la parmigiana de patatas a 180 °C durante unos 40-50 minutos, hasta que esté dorada y crujiente en la superficie.
  8. Una vez cocida, déjala reposar unos minutos antes de servir.

Curiosidades

La parmigiana de patatas es un plato muy versátil que se presta a numerosas variaciones. En algunas regiones italianas se enriquece con capas de huevos duros en rodajas o setas. Es un plato que se puede preparar con antelación y que, como la lasaña, suele estar aún más sabroso al día siguiente.