Pasta al horno blanca con salchicha y guisantes

La pasta al horno blanca con salchicha y guisantes es un plato rico y reconfortante, perfecto para una cena en familia o para un almuerzo festivo. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 350 g de pasta corta (rigatoni, penne u otra pasta adecuada para la pasta al horno)
  • 300 g de salchicha fresca
  • 200 g de guisantes (frescos o congelados)
  • 300 ml de bechamel
  • 150 g de mozzarella, mejor si con bajo contenido de agua, cortada en cubitos
  • 80 g de parmesano rallado
  • Aceite de oliva virgen extra (para sofreír)
  • Sal y pimienta c.s.

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C (350 °F).
  2. En una sartén, sofríe la salchicha desmenuzada en un hilo de aceite de oliva virgen extra. Cocina hasta que se dore, luego añade los guisantes y deja cocer durante unos minutos. Si es necesario, añade un poco de agua para que no se peguen.
  3. Mientras tanto, lleva a ebullición una olla de agua con sal y cocina la pasta hasta que esté casi al dente (debería estar un poco más dura de lo habitual, ya que seguirá cocinándose en el horno). Escurre la pasta y colócala en un bol grande.
  4. Prepara la bechamel siguiendo tu receta preferida o usando una lista. Para darle un toque extra, podrías añadir una pizca de nuez moscada.
  5. Añade la bechamel, la salchicha con los guisantes, la mozzarella en cubitos y la mitad del parmesano rallado a la pasta y mezcla bien.
  6. Engrasa una bandeja con un poco de aceite o mantequilla, vierte la mezcla de pasta y nivela la superficie.
  7. Espolvorea el resto del parmesano rallado sobre la pasta.
  8. Hornea la pasta al horno durante unos 20-30 minutos, hasta que la superficie se gratine y dore.
  9. Déjala reposar unos minutos antes de servirla.

Curiosidades

La pasta al horno es una preparación muy querida en Italia y se prepara a menudo con antelación para las fiestas o para tener un plato listo para calentar en los días siguientes. En esta versión “blanca”, es decir sin tomate, se pueden apreciar los diferentes sabores de los ingredientes, en particular el sabor dulce de los guisantes que combina perfectamente con el más intenso de la salchicha.