Pasta al pesto de perejil y calabaza

Puedo proponerte una versión italiana de la pasta al pesto de perejil y calabaza. Esta es una excelente combinación otoñal o invernal que une la dulzura de la calabaza con el sabor fresco y ligeramente picante del perejil. Aquí tienes la receta para preparar un plato sabroso y colorido.

Ingredientes

  • 320 g de pasta (penne, fusilli u otro formato a tu elección)
  • 300 g de calabaza limpia y cortada en cubitos
  • 1 manojo de perejil fresco
  • 2 dientes de ajo
  • 30 g de piñones
  • 30 g de parmesano rallado
  • Aceite de oliva virgen extra c.s.
  • Sal y pimienta c.s.
  • Agua de cocción de la pasta c.s.

Preparación

  1. Comienza cocinando la calabaza. Puedes hacerlo al vapor, en el horno a 180 °C durante unos 20 minutos o también en sartén con un hilo de aceite y un poco de agua, cubriendo con una tapa hasta que quede tierna.
  2. Mientras tanto, lleva a ebullición una olla con agua salada y cocina la pasta al dente siguiendo los tiempos indicados en el paquete. Recuerda reservar un poco del agua de cocción antes de escurrir la pasta.
  3. Para el pesto de perejil, lava y seca el perejil, luego retira las hojas de los tallos. En un procesador o con una batidora de inmersión, une el perejil, los piñones, el ajo pelado, el parmesano, una pizca de sal y pimienta, y tritura todo añadiendo el aceite de oliva virgen extra en hilo hasta obtener una salsa homogénea y cremosa.
  4. En una sartén grande, si quieres potenciar el sabor de la calabaza, puedes saltearla brevemente con un hilo de aceite y un diente de ajo con piel.
  5. Añade al pesto de perejil parte del agua de cocción de la pasta para hacerlo más fluido.
  6. Une la pasta escurrida en la sartén con la calabaza, retira el ajo y vierte encima el pesto de perejil diluido. Mezcla bien para integrar todo. Si es necesario, añade más líquido de cocción para obtener la consistencia deseada.
  7. Sirve inmediatamente la pasta, adornada con parmesano extra si se desea o pimienta negra recién molida.

Curiosidades

El pesto, típicamente hecho con albahaca y piñones, tiene varias variantes regionales en Italia; la de perejil es menos común pero ofrece un sabor fresco y una bonita variación. La calabaza se usa mucho en la cocina italiana, especialmente en las regiones del norte como el Véneto y Lombardía, donde se incorpora en muchos primeros platos y risottos.