Pastelitos de Yogur y Plátano Sin Huevos
17/11/2023Puedo sugerir una receta para preparar pastelitos ligeros y sabrosos de yogur y plátano sin huevos. Para un toque italiano, puedes añadir una pizca de canela o cacao en polvo antes de servir, dos ingredientes que combinan muy bien tanto con el yogur como con el plátano. Aquí está la receta:
Ingredientes
- 2 plátanos maduros
- 200 g de yogur griego o otro yogur denso a elección
- 100 g de harina de avena o harina de arroz para una versión sin gluten
- 50 g de azúcar moreno o otro endulzante a elección
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- Una pizca de sal
- 2 cucharadas de aceite de semillas o aceite de coco
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
- Canela o cacao en polvo para decorar (opcional)
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C y prepara los moldes para muffins engrasándolos ligeramente o usando cápsulas de papel.
- Aplasta los plátanos con un tenedor hasta obtener un puré suave.
- En un bol grande, mezcla el yogur con el azúcar, el aceite y el extracto de vainilla hasta obtener una mezcla homogénea.
- Añade el puré de plátano a la mezcla de yogur y mezcla bien.
- En otro bol, combina la harina, el bicarbonato, la levadura en polvo y una pizca de sal.
- Incorpora los ingredientes secos a la mezcla húmeda, removiendo con delicadeza para evitar que baje la mezcla.
- Distribuye la masa en los moldes para muffins, llenándolos aproximadamente 3/4.
- Hornea los pastelitos durante unos 20-25 minutos o hasta que superen la prueba del palillo (debe salir limpio al insertarlo en el centro del pastelito).
- Deja enfriar los pastelitos sobre una rejilla antes de decorarlos con una pizca de canela o cacao en polvo, si se desea.
Curiosidades
El yogur, además de ser un sano sustituto de los huevos en muchas recetas de dulces, aporta una agradable cremosidad y una ligera acidez que equilibra la dulzura de los plátanos. Además, su versatilidad lo hace ideal para personalizar los dulces con variedades aromatizadas diferentes o con texturas distintas, como el yogur griego que es especialmente denso y cremoso.