Patatas aplastadas

Las patatas aplastadas, o “crushed potatoes” en inglés, son una guarnición muy sencilla y sabrosa. Aquí tienes la receta para prepararlas:

Ingredientes

  • 4 patatas grandes (mejor si de pasta amarilla)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo
  • Sal y pimienta al gusto
  • Romero u otras hierbas aromáticas al gusto
  • (Opcional) parmesano u otro queso rallado para gratinar

Preparación

  1. Lavar bien las patatas y hervirlas en agua con sal hasta que estén tiernas pero aún firmes (el tiempo depende del tamaño de las patatas, pero ronda los 20-30 minutos).
  2. Una vez cocidas, escurrirlas y dejarlas enfriar unos minutos.
  3. Colocar las patatas sobre una bandeja forrada con papel de horno.
  4. Con el fondo de un vaso o un tenedor, presionar suavemente las patatas para aplastarlas ligeramente sin romperlas por completo.
  5. Pelar los dientes de ajo y aplastarlos ligeramente con el lado de un cuchillo, luego colocarlos en la bandeja junto con las patatas.
  6. Regar las patatas con aceite de oliva virgen extra, salar y pimentar al gusto.
  7. Si se desea, espolvorear con romero u otras hierbas aromáticas elegidas y queso rallado.
  8. Hornear en horno precalentado a 200 °C hasta que las patatas estén bien doradas y crujientes en los bordes, generalmente durante unos 20 minutos.
  9. Servir calientes como guarnición.

Las patatas aplastadas se pueden adaptar de mil maneras: por ejemplo, se pueden aromatizar con especias como el pimentón o el curry, o se puede añadir queso pecorino rallado en lugar del parmesano para un toque más rústico y contundente.

Curiosidades

Las patatas aplastadas son una forma divertida de servir las patatas hervidas, porque gracias a la superficie aplastada, los bordes se vuelven crujientes y dorados, mientras que el interior permanece suave y cremoso. Es un plato que se puede personalizar fácilmente con varios condimentos y que combina muy bien con carnes o pescados asados.