Patatas dulces rellenas

Las patatas dulces rellenas pueden ser un plato exquisito y muy versátil, y si te gusta podemos darle un toque italiano a la receta. Aquí tienes una versión con un relleno inspirado en los sabores mediterráneos.

Ingredientes

  • 4 patatas dulces de tamaño medio
  • 200g de ricotta fresca
  • 100g de espinacas baby
  • 50g de piñones
  • 1 diente de ajo
  • Sal y pimienta, c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra, c.s.
  • 50g de pecorino rallado o parmesano
  • Una pizca de nuez moscada

Preparación

  1. Precalienta el horno a 200 °C.
  2. Lava las patatas dulces y sécalas. Luego, pínchalas varias veces con un tenedor y envuélvelas individualmente en papel de aluminio.
  3. Coloca las patatas dulces en el horno y cuécelas durante unos 45-60 minutos, o hasta que estén tiernas al tacto.
  4. Mientras tanto, lava las espinacas y cocínalas brevemente en una sartén con un chorrito de aceite y el ajo hasta que se marchiten. Retira el ajo y resérvalas.
  5. En otra sartén, tuesta los piñones hasta que se doren.
  6. Una vez que las patatas estén cocidas, retira el papel de aluminio y déjalas entibiar. Cuando estén lo suficientemente frías para manipularlas, corta una abertura superior en cada patata y vacíalas con cuidado con una cuchara. Deja un borde de aproximadamente 1 cm para mantener la forma.
  7. En un bol, mezcla la pulpa de las patatas dulces con la ricotta, añade las espinacas, los piñones tostados, una pizca de nuez moscada, sal y pimienta. Mezcla bien.
  8. Rellena las pieles de las patatas dulces con el relleno, espolvoréalas con el pecorino o el parmesano y un chorrito de aceite.
  9. Vuelve a colocarlas en el horno caliente durante 15 minutos más o hasta que la superficie esté ligeramente dorada.

Curiosidades

Las patatas dulces, ricas en vitaminas y minerales, son un excelente acompañamiento en muchos platos. En Italia no son de los ingredientes más usados en la cocina tradicional, pero se están extendiendo cada vez más gracias a su versatilidad y a sus beneficios nutricionales. La variante rellena, con la adición de espinacas y ricotta, se convierte en un plato completo, rico en sabores y color.