Patatas gratinadas con nata y puerros

Las patatas gratinadas con nata y puerros son un plato rico y cremoso, perfecto como acompañamiento sustancioso. Aquí está la receta con un toque italiano:

Ingredientes

  • 1 kg de patatas
  • 2 puerros medianos
  • 250 ml de nata fresca
  • 100 g de parmesano rallado
  • Mantequilla (la cantidad necesaria para engrasar la fuente)
  • Sal y pimienta (c.s.)
  • Nuez moscada rallada (opcional)
  • Cebollino o perejil picado (para decorar, opcional)

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C.
  2. Limpia los puerros, cortándolos en rodajas finas. Colócalos en una sartén con un poco de mantequilla o aceite de oliva virgen extra y sofríelos hasta que se ablanden. Añade sal ligeramente.
  3. Pela las patatas y córtalas en rodajas de aproximadamente 2-3 mm de grosor, utilizando una mandolina para obtener un grosor uniforme si tienes una.
  4. Engrasa una fuente con mantequilla y comienza a alternar capas de patatas y puerros sofritos. Añade sal, pimienta y un espolvoreado de nuez moscada entre las capas según tu gusto.
  5. Después de crear las capas, vierte la nata fresca de manera uniforme sobre toda la superficie de las patatas.
  6. Espolvorea el parmesano rallado por encima de las patatas.
  7. Cubre la fuente con un papel de aluminio y hornea durante aproximadamente 40-50 minutos.
  8. Retira el papel de aluminio y deja cocer otros 10-15 minutos para obtener una costra dorada en la superficie.
  9. Una vez cocidas, las patatas deberían estar tiernas por dentro y crujientes por fuera. Déjalas reposar 5 minutos antes de servir.
  10. Decora con cebollino o perejil picado para un toque de color y frescura.

Las patatas gratinadas con nata y puerros son un clásico plato reconfortante, con la cremosidad de la nata y el aroma dulce de los puerros que se fusionan perfectamente con la patata.

Curiosidades

En Italia, las patatas gratinadas son un plato bastante popular, conocidas también como “patatas a la saboyana”. Tradicionalmente, se preparan con mantequilla y parmesano, pero existen muchas variantes regionales con la adición de otros quesos como fontina o taleggio para un sabor aún más intenso y filamentoso.

Patatas gratinadas con nata y puerros